Oyarzabal acaba con la racha del Celta (3-1)

GRADA DE RÍO

Mikel Oyarzabal (c), de la Real Sociedad, entre varios jugadores del Celta
Mikel Oyarzabal (c), de la Real Sociedad, entre varios jugadores del Celta Javier Etxezarreta | EFE

Los vigueses, que jugaron un tiempo en superioridad, no acertaron y el capitán de la Real hizo gol en sus dos disparos

26 ene 2026 . Actualizado a las 20:35 h.

La racha del Celta tocó a su fin. Perder en Anoeta con una Real Sociedad muy al alza no podía sorprender a nadie, pero sí cómo fue el contexto del partido. Porque los donostiarras jugaron un tiempo con un futbolista menos, pero Oyarzabal hizo diana en los dos primeros tiros de la guipuzcoanos entre los tres palos y, aunque los de Claudio Giráldez, en teoría, hicieron lo más difícil, que fue equilibrar el 1-0 inicial, cometieron la torpeza de darle vida al rival y terminaron pagándolo con una dolorosa derrota que cerró el excéltico Brais Méndez transformando el penalti que cerraba la contienda. La defensa pétrea del cuaro vigués hizo aguas y los txuri urdin, con cuatro tiros, hicieron tres goles y confirman que son una amenaza en la lucha por la séptima plaza. Curiosamente, en esta ocasión, los vigueses estuvieron mejor contra once que contra diez.

La diferencia entre la Real Sociedad y el Celta en un más que encharcado Anoeta estuvo en la pegada en el primer tiempo. Mientras Bryan Zaragoza falló con todo a favor en la primera jugada del partido, los donostiarras hicieron diana en su primer disparo entre palos con un lanzamiento desde la frontal de Mikel Oyarzabal.

Esos dos lances marcaron un primer tiempo en el que el Celta, con seis cambios con respecto al jueves, comenzó bien, siendo valiente y asumiendo el control de balón, con Jones (que protagonizó una fantástica carrera en la ocasión del andaluz) como extremo derecho y con Hugo Álvarez comenzando como carrilero izquierdo, aunque luego pasó a la derecha.

Los de Claudio Giráldez comenzaron bien. Con ritmo y llevando la iniciativa hasta el gol, pero cuando Oyarzabal, libre de marca y tras una pérdida de Ilaix Moriba en un resbalón, acertó con un tiro desde la frontal, los vigueses tuvieron unos minutos de zozobra. Porque la revitalizada Real siguió presionando alto y monopolizando la pelota. Hasta que un cabezazo de Pablo Durán, que actuó como nueve, provocó un córner y reactivó el ataque del Celta. Un poco antes de la media hora, Bryan Zaragoza quiso redimirse con un tiro cruzado que iba camino de la portería de Remiro y que Jon Martín envió a córner. Un tiro de Jones El-Abdellaoui, poco después, fue enviado a saque de esquina por Caleta-Car.

El central croata fue el protagonista del último lance reseñable de la primera mitad. Una dura entrada sobre Manu Fernández a la altura de la divisoria fue castigada con una amarilla que el VAR acabó por convertir en roja, lo que dejaba al Celta con uno más para la segunda mitad. Con un escenario idéntico, pero al revés, de lo sucedido en la primera vuelta en Balaídos.

Claudio reaccionó en el descanso metiendo en el campo a Óscar Mingueza y, poco después, a Iago Aspas y Borja Iglesias, matizó el sistema para despoblar la defensa y vivió de un modo permanente en campo contrario. Además, a medida que pasaban los minutos, aumentó la cuota de delanteros con Williot Swedberg.

Con todo su arsenal sobre el verde, los vigueses optaron por la paciencia ante un rival que se defendía con los diez jugadores en el balcón del área. Bryan Zaragoza fue quien más lo intentó, con balones cruzados y un tiro envenenado al que llegó Remiro, Hugo Álvarez llegó hasta la línea de fondo y perdió el mano a mano con el portero local y Jones también lo intentó sin éxito.

Al fin, el Celta fue capaz de hacer lo que parecía más difícil, empatar el partido por mediación de Borja Iglesias, que controló un balón con pinta de tiro de Carreira y lo envió al fondo de la red con un golpeo certero. Acto seguido, Hugo Álvarez, como media punta en los pasillos interiores, envió al limbo una clara ocasión al golpear el balón de primera.

Eran los minutos en los que el Celta parecía inclinar el partido, pero en ese momento emergió de la nada Odriozola, que sacó petróleo de una pérdida de Sotelo para, con otro tiro desde la frontal, marcar el segundo tanto para la Real. Nadie le tapó y el icono realista golpeó al placer. Porque el gran problema de los vigueses en Anoeta es que interpretaron que con uno más no hacía falta defender. Un error capital y letal.

Quedaban 20 minutos y el alargue, pero el 2-1 le fundió por completo los plomos al Celta salvo en la prolongación, cuando Borja Iglesias y Swedberg gozaron de sendas ocasiones, pero se toparon con Remiro. Y para redondear el día negro en defensa, un penalti cometido sobre Odriozola en el 95 le permitió a Brais Méndez marcar desde los once metros, engañando a Radu, y certificar el triunfo local. Un mal día con un peor final para un Celta que ya sabe lo que es perder en el 2026. El jueves toca visita a Belgrado.

Ficha técnica

Real Sociedad - 3: Remiro; Aranburu, Caleta-Car, Jon Martín, Aihen; Turrientes (Zubeldia, min 46), Gorrotxategi, Sucic (Brais, min 80); Guedes (Marín, min 69), Barrenetxea (Odriozola, min 46) y Oyarzabal (Òskarsson, min 85).

Celta - 1: Radu; Manu Fernández (Mingueza, min 46), Starfelt, Marcos Alonso; Hugo Álvarez, Carreira (Miguel Román, min 76), Sotelo (Swedberg min 76), Ilaix (Aspas, min 56); Bryan Zaragoza, Pablo Durán (Borja Iglesias, min 56) y Jones.

GOLES: 1-0, min. 16: Oyarzabal.1-1, min. 72: Borja Iglesias. 2-1, min. 74: Oyarzabal. 3-1, min. 94: Brais, de penalti.

ÁRBITRO: Alberola Rojas (Castilla-La Mancha). Tarjeta roja a Caleta-Car (min.45). Amonestó a Sucic, Bryan Zaragoza y a los dos entrenadores.

INCIDENCIAS: 9.678 espectadores en el estadio de Anoeta.