Ana Peleteiro, sobre meterse en polémicas: «Cada vez me pasa menos, porque consulto a ChatGPT antes de decir algo»
GENTE
La ribeirense se ha sincerado con Henar Álvarez sobre tener la regla durante las competiciones, el sexo en la Villa Olímpica, su regreso a Ribeira o el «pique» con una amiga que la llevó a elegir triple salto
26 ene 2026 . Actualizado a las 18:15 h.A Ana Peleteiro no pueden negársele sus astronómicas aptitudes para el triple salto, pero su apuesta podría no haber sido por esta disciplina en concreto si no fuera por una rivalidad de infancia. «Fue por ego», ha reconocido la atleta ribeirense que, tras ser descartada de ballet por tener los pies planos, se metió en atletismo, donde superaba a una de sus compañeras en todas las pruebas excepto en una. «Me piqué, y dije: "Pues tampoco me vas a ganar aquí"». Se centró entonces en triple salto, pensando que, ya que su amiga y rival siempre ganaba, eso significaba que era fácil. «Y resulta que era la más complicada del atletismo», asegura la gallega, que fabula con que si hubiese optado por otra categoría quizás se habría podido colgar el oro.
Ahora, Peleteiro sigue siendo competitiva, aunque no en el mismo sentido que cuando era pequeña. «Hay que serlo para triunfar, pero en plan healthy», ha reflexionado en su visita al programa Al cielo con ella, presentado por Henar Álvarez. La vida la ha ido cambiado, incluso en sus ambiciones. Ser madre le hizo cambiar las prioridades y, aunque sigue queriendo competir al máximo nivel, también ve la necesidad de compatibilizarlo con su vida familiar. Es por eso por lo que decidió poner rumbo de vuelta a su Ribeira natal. «Era por tener a los abuelos cerca, y no tener que depender de alguien en casa que sea de fuera de la familia», ha reconocido.
En ese sentido, considera que su disciplina le permite cierta flexibilidad horaria con respecto a otros deportes. «De esta forma, puedo ser una madre presente, que es lo que quiero ser», destaca, aunque en algunas ocasiones tenga que ausentarse durante cierto tiempo. «A veces la dejo con mis padres para irme tres veces a Sudáfrica a estrenar», revela. Porque no se considera como tal una «madre oso» que no soporte separarse ni un minuto de la niña, sino que también es capaz de disfrutar de esos pocos días en los que no está con ella. «Y cuando estoy con mi hija, también lo disfruto mucho», añade.
En su regreso a la localidad barbanzana también aprovechó para los negocios; entre ellos el café de especialidad junto a su marido, Benjamin Compaoré, en el centro de Santa Uxía. La apuesta por este tipo de inversiones le viene de su padre, que «siempre tiene un plan b» y le inculcó la necesidad de tener una alternativa al deporte, en el que «se gana mucha pasta, pero también se consume muy rápido». Además, Peleteiro admite que entre sus inversiones no se plantea la inmobiliaria. «Como no quiero comprar pisos, hago negocios», reflexionó entre aplausos de la presentadora y de los allí presentes.
Peleteiro descartó, en todo caso, que a ella y a su marido les vaya a pasar «como a Los Javis», como le dijo Henar. «Ellos son los dos jefes, y ahí puede entrar el tema de los egos», piensa. En su caso con Benjamin es diferente, ya que en el atletismo, él es su entrenador. «Así que cada uno asume su rol». En el café, en cambio, ya es otro cantar, admite. Y al ser los dos socios por igual, las fricciones son mayores. Pero reconoce que su relación vive un momento magnífico, mientras esperan su segundo hijo.
La ribeirense siempre se ha caracterizado por su sinceridad a la hora de sus opiniones, y reconoce que, en general, no le importan mucho las reacciones de la gente, salvo cuando se descontextualizan y se difunden afirmaciones que son muy diferentes a lo que ella defiende. «Cada vez me pasa menos, pero también es que hablo menos, y además ahora le consulto a ChatGPT antes de decirlo», explica entre risas. «Pero cuando viene de un gremio que no tiene nada que ver conmigo, me resbala lo que digan».
A la hora de expresar su vida sin filtros, la ribeirense ha respondido sin tapujos a preguntas incluso íntimas, como lo que supone competir en alto nivel como mujer cuando se está menstruando. «Pues mira, si me viene antes de competir, es perfecto; de hecho, el récord de España de los Juegos Olímpicos lo conseguí con la regla», revela, y explica que las dificultades son en otros momentos del ciclo. «El problema es si me toca competir en los días previos». Por ello, en muchas ocasiones intenta adelantarla a través de una serie de ejercicios.
También se ha referido al sexo durante los Juegos Olímpicos para confirmar los rumores. «En la Villa Olímpica se folla mucho», ha confesado. Y tiene su justificación. «Están todos sequísimo por haber entrenado todo el año, todos buenísimos y en ese momento se liberan de la presión, tanto quienes ganan, por celebrarlo, como quienes pierden, por desfogarse», bromeó. De hecho, ella conoció a su actual marido en unas competiciones, aunque no olímpicas, sino en un Mundial. «Y eso que tenía prejuicios con los franceses», se cachondeó.
La entrevistadora también ha querido polemizar sobre la moda del running y, aunque Peleteiro reconoce que le parece bien todo lo que sirva para mejorar la salud, cree que hay también cierta imprudencia a la hora de salir. «Me preocupa que la gente no se haga estudios sobre su propia pisada o sobre los posibles efectos adversos, porque no saben las consecuencias que pueden tener en cuanto a lesiones o cardiopatías», advierte.