Ana Peleteiro cumple su sueño de niña y abre una cafetería en Ribeira

BARBANZA

CARMELA QUEIJEIRO

La atleta y su marido, Benjamin Compaoré, se ponen detrás de la barra del Area Café

21 jun 2025 . Actualizado a las 10:49 h.

Siempre tuvo esa espinita clavada de que quería montar un negocio de hostelería, y por fin Ana Peleteiro ha cumplido su sueño de niña y hoy ha abierto las puertas de su Area Café, un establecimiento muy especial que siempre tuvo claro que quería inaugurar en su Ribeira natal. La atleta y su marido, Benjamin Compaoré, se han puesto detrás de la barra en un negocio en el que han querido cuidar hasta el mínimo detalle, desde el diseño de todo el local, que se ha transformado completamente, hasta la elección de la vajilla, el café, los dulces, o los productos de merchandising que se renovarán cada temporada.

La ribeirense confesó que la primera vez que pensaron en abrir esta cafetería «viajábamos desde París a Madrid, yo estaba embarazadísima, y fuimos apuntando en unas notas de iPhone todas las ideas que se nos iban ocurriendo». Lo que tenían muy claro es que querían abrirla en Ribeira, con productos de Galicia y trabajar con gente de aquí. En Benjamin recayó la parte de organización y fue quien se encargó «de hacer como un plan de negocio, el dinero que se necesitaría, como las cuentas mensuales para que funcionara».

En la cafetería también se pondrán a la venta piezas de merchandising del Area Café que se renovarán cada temporada
En la cafetería también se pondrán a la venta piezas de merchandising del Area Café que se renovarán cada temporada CARMELA QUEIJEIRO

El otro empujón que les llevó a poner en marcha toda la maquinaria fue que el primo de Ana, Javi Gordillo Brión, barista profesional que trabajaba en Londres, no dudó en aceptar su propuesta y embarcarse en esta nueva aventura empresarial de la atleta y su marido. Encontrar un local que les gustase les llevó bastante tiempo, pero una vez que lo descubrieron, «se enamoraron de él», y con la ayuda de los arquitectos de Studio Moai de Boiro, dieron el paso a la gran transformación. «Fue una conversión enorme porque estaba en bruto total. Pero eso también nos daba pie a poder jugar y hacer las estructuras que pudimos hacer y darle este poquito personal. Pero fue un proyecto que fue muy poquito a poco, pero que por fin ya es realidad. Me parece surrealista que estemos aquí».

Los últimos días han sido frenéticos porque pensaban que no llegaban a tiempo a la fecha señalada, y ayer quisieron hacer una pequeña prueba para saber cómo podrían funcionar. Invitaron a sus familiares a probar algunas de sus especialidades y, la gente al ver que había clientes, comenzó a entrar «y se formó una cola enorme». La atleta y su marido reconocieron que esta apertura silenciosa fue muy importante porque les sirvió de testeo.

Además, para Peleteiro tiene un aliciente más porque es su primer trabajo. «He tenido la grandísima suerte de que desde los 16 años vivo del atletismo. Entonces, claro, nunca tuve la necesidad de tener un segundo trabajo, que no es muy habitual en deportes como el atletismo, que mucha gente, hasta que explota, tiene que compaginarlo con otros trabajos». Compartir esta nueva oficina con otras personas también ha obligado a la atleta a tener que resetearse, porque «tengo que coordinarme con mi equipo, tengo que ser amable con mi equipo, de no poder ir yo a lo loco, de ser como un poco de egocentrismo. En el deporte siempre es yo, yo, yo, yo, y aquí tengo que ver la forma de distribuirnos el trabajo, que mejor se adapte y que haga que el negocio funcione».

Productos de origen gallego

Peleteiro no solo se ha convertido en la mejor embajadora de Ribeira, sino que lleva el nombre de Galicia allá por donde va, y su intención desde el principio era que todos los productos fueran de aquí. Siboney se ha convertido en su marca de café, y para la vajilla se pusieron en contacto con unas chicas de las Fragas do Eume, Testuda Design, que diseñaron unas tazas en blanco, naranja y azul acordes con la decoración del local, además de unas originales bandejas con el logotipo Descalciña pola area. Bárbara González y Elsa Martínez, de la pastelería Mil galletas decoradas, son las que se encargarán de los dulces, y la propia Peleteiro elaborará los matcha.

La intención de la atleta y su marido es implicarse completamente en la gestión del negocio, y no descartan expandir la marcha a otras ciudades de Galicia. Paralelamente, la atleta continúa con sus entrenamientos de cara al mundial de Tokio de septiembre. «Ojalá que en unos meses puedan arreglar la pista y ya sí que puede explotar el atletismo al 100% aquí, porque sí que es algo necesario para poder, a lo mejor, crear escuela y entrenar a niños para que el día de mañana salgan más Ana Peleteiro de aquí».

Peleteiro no se arrepiente de haber tomado la decisión de regresar a su pueblo natal, porque ha sido lo mejor para ella y su familia, y reconoce que su marido se ha adaptado perfectamente, «ya es un ribeirense más».