La policía portuguesa incauta la mayor carga hallada en un semisumergible, valorada en 600 millones
26 ene 2026 . Actualizado a las 14:56 h.Adamastor. Con este nombre de uno de los personajes mitológicos creados por el escritor Luis de Camões en su obra Os Lusíadas han bautizado las autoridades portuguesas la operación en la que este domingo han capturado un narcosubmarino con cerca de 9.000 kilos de cocaína, la mayor carga detectada en un semisumergible hasta el momento. Su valor estimado, según el Jornal de Noticias, es de unos 600 millones de euros. A falta del pesaje definitivo de los fardos capturados, todo apunta a que se trata del mayor alijo interceptado no solo en territorio portugués, sino también en un narcosubmarino. Este es un medio cada vez más popular entre los narcotraficantes que hacen la ruta entre Sudamérica y Galicia.
La elección del nombre de ese ser mitológico que representaba a las fuerzas de la naturaleza con las que debían enfrentarse los navegantes portugueses del siglo XVI no parece casual. El asalto al semisumergible, de «frágil construcción» como lo describió la Marina portuguesa, fue épico. Más de 86 horas de operativo a mar abierto mientras la borrasca Joseph castigaba la zona con vientos de hasta 110 kilómetros por hora. En esas condiciones, los agentes portugueses de la Policía Judicial, la Fuerza Aérea y 60 soldados de la Marina que participaron en un operativo en el que también colaboró la DEA (Drug Enforcement Administration) y la JIATF-S (Joint Interagency Task Force South) estadounidenses; y la NCA (National Crime Agency), lograron detener también a los cuatro tripulantes de la nave. Son tres colombianos y un venezolano que están ahora bajo custodia de las autoridades. Fueron capturados antes de que la embarcación acabara naufragando.
Tras detectar la embarcación en aguas internacionales, el operativo se realizó a unas 230 millas náuticas (unos 426 kilómetros) del archipiélago de las Azores, en medio del océano Atlántico. Las autoridades portuguesas destacaron las condiciones meteorológicas extremas que tuvieron que enfrentar y que pusieron en grave peligro la seguridad de los efectivos de la Marina y la Fuerza Aérea que participaron en el asalto. Además, explicaron que la embarcación procedía de América del Sur y tenía como destino final el continente europeo, consolidando una de las rutas más vigiladas por los servicios de inteligencia internacional. Lo que no detallaron fue el punto exacto de destino en el continente.
El operativo no solo destacó por el volumen de la droga, sino por la complejidad técnica de intervenir una nave diseñada para ocultar droga. Artur Vaz, director de la Unidad Nacional de Combate al Tráfico de Estupefacientes (UNCTE), detalló en una conferencia de prensa en Lisboa emitida por RTP Noticias que, aunque el semisumergible transportaba inicialmente 300 fardos, el hundimiento de la estructura durante la intervención provocó que unos 35 fardos se perdieran en el océano.
No obstante, los equipos de seguridad lograron recuperar 265 fardos que, a falta del pesaje oficial definitivo, marcan un récord absoluto en Portugal al alcanzar cerca de 9.000 kilos de cocaína.
La operación se desarrolló en el marco del MAOC-N (Maritime Analysis and Operations Centre-Narcotics) y la labor conjunta de inteligencia de las distintas agencias implicadas permitió rastrear la trayectoria de la nave desde su origen en Latinoamérica hasta su interceptación.
Este es el tercer narcosubmarino aprendido en los últimos 12 meses por la Marina portuguesa. El año pasado, este cuerpo del Ejército, en colaboración con la Policía Judicial, pudo interceptar otras dos embarcaciones de este tipo.
Un medio cada vez más habitual que ahora hace viajes de ida y vuelta
Aunque continúan usándose contenedores marítimos como medio para introducir droga en Europa no resultan ya un método tan popular como lo era hace unos años. Los narcosubmarinos, detectados por primera vez en Galicia en el 2019 cuando se descubrió un semisumergible en Aldán (Cangas) con tres toneladas de cocaína a bordo, parecen ser ahora la vía preferida por los narcos.
Lo confirmaba hace una semana el jefe de Aduanas de Galicia, Jaime Gayá, en una entrevista concedida a Europa Press en la que advertía de que los semisumergibles se han convertido en una vía «consolidada» dado que reciben «alertas periódicamente» de batiscafos cercanos a las costas gallegas. De hecho, la media de avisos que se producen al mes de semisumergibles que se detectan en el entorno de la Península fue en el 2025 de unos cinco al mes. Eso no quita que no convivan con otros medios de transporte marítimo.
Lo que ha cambiado en los últimos tiempos es la durabilidad de las embarcaciones. Parece que, según constató en su día la Unidad Operativa (UCO) de la Guardia Civil, ya no hacen un solo viaje desde Sudamérica hasta Europa. En lugar de hundirlos al incorporar una válvula para inundar el interior en minutos cuando han cumplido su labor, algunos de estos narcosubmarinos regresan al país del que zarparon para rentabilizar el dinero empleado en su construcción.