Recta final para que empiece la descentralización de Medicina: la Universidade de Santiago da el visto bueno y la de Vigo lo hará el martes

Elisa Álvarez González
Elisa Álvarez SANTIAGO / LA VOZ

GALICIA

El rector de la USC, Antonio López, este viernes, tras el consello extraordinario en el que se dio el visto bueno al acuerdo de Medicina
El rector de la USC, Antonio López, este viernes, tras el consello extraordinario en el que se dio el visto bueno al acuerdo de Medicina XOAN A. SOLER

La Xunta celebra el aval y la UDC ve positiva la adhesión, pero recuerda que no puede haber modificaciones sustanciales del convenio

20 dic 2025 . Actualizado a las 21:15 h.

Lo que hace poco más de tres semanas parecía insalvable, ahora se presenta como un camino de rosas, con alguna espina. El consello de goberno de la Universidade de Santiago ha aprobado el acuerdo para la descentralización del segundo ciclo de Medicina sin hacer ninguna modificación, así como una hoja de ruta en la que se recogen las demandas de la facultad —que dijo sí al acuerdo este jueves— y que desarrollará la comisión de seguimiento de este convenio. 

Faltan por lo tanto solo dos trámites para que se inicie el proceso de descentralización de los últimos cursos de la carrera con las universidades de Vigo y A Coruña, que esta primera lo apruebe —ya que la UDC ya lo hizo—, y que la Xunta dé el visto bueno. Parece que no habrá ningún problema, y de hecho Vigo ha convocado a su consello de goberno el martes 23. El rector de la USC, Antonio López, mostraba esta mañana su satisfacción por un pacto que finalmente ha llegado, «é unha moi boa solución para a nosa facultade e a nosa universidade».

Pero, ¿por qué la Facultade de Medicina ha dicho que sí a un acuerdo que hace menos de un mes rechazó con contundencia? Más allá de la intrahistoria de las negociaciones de estos días, el rector asegura que la mayoría de las demandas del centro podrán incluirse dentro del trabajo de la comisión de seguimiento, «puxemos de manifesto que boa parte das cuestións tiñan cabida dentro de acordo salvo dúas que eran moi sensibles, que o profesorado das unidades docentes de Vigo e A Coruña manteñan a proporción 50-50, un termo esencial que non se pode cambiar, e o calendario», explicó. A partir de ahí, insistió López, «a facultade entendeu que por aí se abre unha vía e sendo moi responsables viron que era unha boa solución».

Lo que no mencionó es la espada de Damocles que pendía sobre el centro tras desbaratar el acuerdo en noviembre. Y es que tanto el conselleiro de Educación, Román Rodríguez, como el presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, fueron contundentes al asegurar que la alternativa a no descentralizar cuarto, quinto y sexto era tener tres facultades pequeñas, que repartirían alumnos y recursos. Unos argumentos que influyeron en la postura de la facultad.

El Consello de Goberno de Vigo votará el acuerdo el martes. Su rector, Manuel Reigosa, dijo que sería el último en darle el visto bueno y así será. En la reunión del claustro, Reigosa explicó el proceso de negociación y recordó que el grupo que trabajo en la elaboración de un título de Medicina propio, «vai seguir activo». La UVigo vigilará atentamente que se cumpla el convenio, con cláusulas de salida y desistimiento. Es decir, en el momento en el que no se cumpla la descentralización o los plazos, «temos o dereito automático a pedir a titulación». Reigosa admitió que la mejor alternativa para él hubiese sido un título conjunto, y sobre las peticiones que ha hecho la facultad parar llevar a la comisión de seguimiento —que debe estar constituida antes del 21 de enero— admite que muchas tienen sentido, sobre todo las que se refieren a derechos del alumnado.

También la Universidade de A Coruña emitió un comunicado tras conocer que facultad y USC dieron el visto bueno al acuerdo de los rectores, una adhesión «positiva», ya que se trata de un documento muy dialogado para aprovechar todos los recursos del sistema sanitario y universitario.

Posibles roces

Pero no todo van a ser alabanzas, y entre líneas la UDC ha recordado que el convenio aprobado es el que tiene validez. De ahí que aunque la comisión de seguimiento pueda abordar aspectos como la distribución del alumnado o la necesidad de recursos, «non ten establecidas competencias para aplicar modificacións substanciais do texto, como poderían ser as porcentaxes de profesorado ou a autonomía das unidades docentes». Este último es uno de los puntos que puede generar fricciones, porque entre las propuestas de la facultad se incluye que las unidades docentes de Vigo y A Coruña se coordinen con los criterios establecidos por el departamento responsable de la USC. El propio López señalaba que, «con independencia de onde sexa o profesorado, o marco de regulación e coordinación de materias depende dos departamentos da que é hoxe responsable da titulación, a USC», una interpretación que puede llevar a conflicto.

Finalmente, la Xunta celebró el aval de la Universidade de Santiago al acuerdo, defendiendo la descentralización como la fórmula idónea para dar la mejor formación a los futuros médicos.