El exalcalde Jesús Vázquez, en segundo plano tras distanciarse del pacto con Jácome
26 jun 2021 . Actualizado a las 05:00 h.Mientras en Ourense se negociaba el regreso del PP al gobierno de Gonzalo Pérez Jácome, el presidente local del partido y coordinador del grupo municipal estaba en Madrid, en el Senado. Hace semanas que Jesús Vázquez Abad (Núremberg, Alemania, 1967) abandonó de facto la responsabilidad de coordinar a los concejales ourensanos. De hecho, la tarea de cerrar el pacto con Jácome la ha asumido la portavoz del grupo popular, Flora Moure. La reedición de la coalición ha terminado por descabezar al PP en la ciudad, con profundas discrepancias internas desde hace tiempo.
Si por Jesús Vázquez hubiese sido, el grupo popular no habría hecho alcalde a Gonzalo Pérez Jácome, pero el exconselleiro de Educación y Cultura y exalcalde acató las órdenes de sus superiores, que pretendían así garantizar la continuidad del PP y de José Manuel Baltar al frente de la Diputación ourensana, donde era necesario el apoyo de Democracia Ourensana. Votó a favor, pero la cara de Vázquez era un poema el día en que Jácome fue investido alcalde. No en vano, lo había sufrido como líder de la oposición durante cuatro años y ahora le entregaba el bastón de mando.
Tricefalia desaparecida
Para buscar un equilibro entre las distintas sensibilidades internas del PP en la ciudad, el partido ideó una tricefalia. Jesús Vázquez no asumió ninguna responsabilidad de gestión en el gobierno municipal, pero crearon para él el cargo de coordinador del grupo popular. Jorge Pumar, un hombre de total confianza de José Manuel Baltar, se encargó de la máxima responsabilidad institucional, la tenencia de alcaldía. Y, finalmente, Flora Moure fue designada portavoz.
Con una fidelidad inquebrantable a las siglas y a las órdenes de la dirección, ella es ahora el principal referente del PP en el Concello de Ourense. Las negociaciones para reeditar el pacto con Democracia Ourensana dejan fuera de la tenencia de alcaldía a Jorge Pumar y Jesús Vázquez se ha desentendido de la coordinación del grupo. Aunque no ha hecho ninguna declaración pública al respecto, en Ourense era sobradamente conocido su rechazo a recuperar la coalición con Jácome. Dicen en su entorno que está disgustado y cansado.
Por eso ha querido mantenerse en un segundo plano en las negociaciones y quizás por eso el presidente local del partido rechaza sistemáticamente los ofrecimientos de los medios de comunicación para expresar su opinión sobre el acuerdo alcanzado con DO. La posición de Vázquez no se parece en nada a la de Baltar, que declaró ayer su entusiasmo por el pacto. «Es una gran noticia para Ourense aportar estabilidad, aportar solidez y gestión. Por tanto, el grupo municipal popular estimo que ha adoptado la mejor decisión pensando siempre en el interés general de la ciudad», dice el presidente provincial del PP.
Inminente congreso local
Al mantenerse al margen de las negociaciones para el regreso al gobierno municipal, Jesús Vázquez pasa a un evidente segundo plano en la política ourensana en un momento clave, en el que el partido se prepara para un inminente congreso local. Se da por hecho que el actual presidente no se presentará a la reelección. Y se abre, por lo tanto, un período de gran incertidumbre a nivel interno en el PP. El baltarismo podría aprovechar para tratar de hacerse con el control orgánico en la ciudad, donde nunca tuvo tanta implantación como en los municipios del rural.
Sea como sea, Jesús Vázquez se mantiene fiel a las siglas. Tras dedicar la semana a sus responsabilidades en el Senado, estuvo este viernes en Ourense para participar en la comisión de pleno del Concello de Ourense. Y, disciplinadamente, votó junto a sus compañeros del PP, pero también de Democracia Ourensana, en el estreno del renovado pacto de ambas formaciones en una reunión de ese tipo. Como ya ocurría en la anterior etapa de la coalición, Vázquez no asumirá ninguna responsabilidad de gestión en el gobierno. Seguirá por ahora en un segundo plano, pero muchos se preguntan cuánto tiempo durará esta situación. Él guarda silencio.