Qué hacer si su autobús desaparece

El nuevo plan de transporte genera algunos desajustes. Pero si una frecuencia deja de existir es posible recuperarla si hay un número relevante de afectados

La nueva estación de autobuses de Santiago, conectada con la terminal ferroviaria, será inaugurada en marzo
La nueva estación de autobuses de Santiago, conectada con la terminal ferroviaria, será inaugurada en marzo

redacción / la voz

La entrada en vigor de todos los contratos del nuevo plan de transporte en la víspera de Nochebuena ha provocado sentimientos encontrados. En muchos aspectos se da respuesta a vacíos en las frecuencias, conexiones que no existían y que son necesarias, todo ello aderezado con una bajada más o menos generalizada de las tarifas y unos autobuses en muchos casos más modernos y eficientes. Pero también hay sorpresas ingratas: frecuencias que antes existían y que con la nueva planificación y concesionarios desaparecen, dejando a usuarios huérfanos de un medio de transporte crucial para su movilidad laboral o personal.

En concreto, el pasado 23 de diciembre se pusieron en marcha 29 contratos que estaban pendientes y que suman 824 líneas de autobús, fundamentalmente en las áreas más pobladas de las provincias de A Coruña y Pontevedra, y tal vez por esta razón son más complejos y problemáticos. Tres de estos contratos son de larga distancia, entre ellos el del eje atlántico, una de las escasas líneas que se sustentan sin apenas subvenciones públicas porque son rentables. Precisamente la fecha de puesta en marcha se escogió «para minimizar las posibles molestias que suelen causar los cambios de contratos, con modificaciones de horarios y recorridos», explican fuentes de la Consellería de Infraestruturas e Mobilidade.

La respuesta

Lo importante es que muchos de estos desajustes pueden tener solución, sobre todo si se demuestra que la conexión ausente en la nueva programación genera complicaciones a un número relevante de personas. En este sentido, la unión de estos afectados de cara al proceso de reclamación puede ser garantía de éxito, aunque también las solicitudes individuales son atendidas, pues pueden ser un indicio de una demanda no satisfecha más generalizada. En la web bus.gal hay un formulario para dudas que también funciona como buzón de solicitudes para los usuarios.

«Los contratos son abiertos y flexibles. Durante las primeras semanas tras la puesta en servicio es muy intenso el trabajo destinado a ajustar itinerarios y horarios para atender a las necesidades del conjunto de la población», explican en la consellería. Los afectados pueden comunicar sus necesidades de forma directa a la Dirección Xeral de Mobilidade. Pero también pueden recurrir a los concellos o informar del problema a la empresa concesionaria, que deberá a su vez dar cuenta a la consellería, pues es la que tiene la última palabra en la posible reposición del servicio. «Todas las solicitudes son analizadas y siempre que sea oportuno son atendidas», añaden. En resumen, hay bastantes posibilidades de que una frecuencia perdida pueda volver a funcionar.

¿Por qué hay incidencias?

La complejidad de los contratos que se pusieron en marcha, sumados a las cerca del centenar de concesiones que ya estaban en marcha, es indudable. Tiene mucho que ver la complicada realidad territorial de Galicia y su poblamiento disperso. Así, hay incidencias que tienen que ver con el propio diseño de los proyectos que, aunque se confeccionaron mediante encuestas de demanda y alegaciones de concellos y otras administraciones o particulares, siempre tienen alguna laguna que hay que subsanar.

Cambios en las concesiones

En otras ocasiones los ajustes son necesarios por la descoordinación entre las empresas concesionarias, la saliente y la entrante. Y hay veces que son simples errores que se tratan de corregir sobre la marcha. «Suelen ser cosas menores si se tiene en cuenta la magnitud de los contratos, la gran cantidad de líneas y servicios que alcanzan y la gran dispersión territorial de Galicia», alegan fuentes de la consellería, que recuerdan que es la primera comunidad que afronta un cambio radical en su régimen concesional.

Ya hubo que reajustar el 20 % de los más de 9.000 horarios que se pusieron en marcha

La puesta en marcha total del nuevo plan de transporte genera una importante carga de trabajo en la Dirección Xeral de Mobilidade. Pero no solo ahora, cuando ya están en marcha todas las concesiones. Desde la adjudicación de los nuevos contratos en noviembre del año pasado se estuvo trabajando en la aplicación de las mejoras que fueron identificadas por los propios contratistas. Esto se tradujo en la revisión en profundidad de 24.120 paradas y de 9.141 horarios de servicios.

En lo que respecta a las frecuencias y horarios, más del 20 % fueron reajustados según las necesidades que se transmitieron a Mobilidade, en muchos casos también desde los concellos, los que mejor conocen su propia realidad territorial. Así se mejoraron 1.828 horarios de los que cerca de 500 tenían que ver con los servicios integrados, es decir, el transporte escolar compartido. En el caso de las paradas el reajuste ha sido aún mayor, pues afectó al 40 %. Se definió mejor su localización, el tiempo de recorrido entre las anteriores y las posteriores, e incluso se buscó la denominación más ajustada al conocimiento popular de la geografía local.

Ese trabajo continúa ahora y la Xunta confirma que muchas de las propuestas de reforma son trasladadas por los propios usuarios afectados. Así, se decidieron incrementos en los servicios en el Val Miñor y Baixo Miño. También se mejoraron las frecuencias en las conexiones entre Caión (A Laracha) y A Coruña. En la actualidad están en estudio la mejora de la línea Ferrol-Betanzos- A Coruña, así como las conexiones con Fisterra.

Adiós al mapa de autobuses del siglo XX

pablo gonzález
Los autobuses Freire dejarán de cubrir la línea Lugo-Santiago
Los autobuses Freire dejarán de cubrir la línea Lugo-Santiago

El nuevo plan de transporte por carretera de la Xunta, con casi 120 concesiones, culmina hoy su implantación con cambios en muchas de las adjudicatarias, horarios, frecuencias, precios y rutas

Galicia dice hoy adiós al mapa de rutas en autobús que en muchos casos lleva acompañando a los gallegos desde los inicios de la segunda mitad del siglo XX. Se trata de 119 concesiones con una duración de diez años, y una complejidad evidente que viene dada por la propia configuración territorial de Galicia, de ahí que en el gráfico que acompaña a esta información se optara por reflejar los cambios en cerca de medio centenar de concesiones basándose en criterios de relevancia. En algunos casos, no se especifican las sociedades que forman parte de las uniones temporales de empresas, pues a menudo se trata de asociaciones de más de ocho empresas. La Xunta fomentó en los pliegos de contratación este tipo de asociaciones para garantizar la subsistencia de pequeñas empresas familiares de transporte, frente al poder de grandes grupos o multinacionales, que en cualquier caso también se benefician de una buena parte del nuevo mapa concesional e incluso integran estas alianzas.

Seguir leyendo

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
3 votos
Comentarios

Qué hacer si su autobús desaparece