El fuego sigue sin dar tregua en el interior de Galicia

M.BERAMENDI REDACCIÓN / LA VOZ

GALICIA

Santi M. Amil

En el concello de Lobios, en plena Serra do Xurés,  ya han ardido 420 hectáreas

10 ago 2020 . Actualizado a las 15:40 h.

Los servicios de extinción continúan trabajando sin tregua en el interior de Galicia, donde los incendiarios siguen causando estragos, aprovechando el tiempo seco. El fuego que se inició el sábado en Lobios, y en el que murió un piloto portugués y otro resulto herido tras accidentarse el hidroavión en el que viajaban, ya ha calcinado 420 hectáreas en la parroquia de Manín, en pleno Parque Natural Baixa Limia-Serra do Xurés. Continúa todavía activo, y en él trabajan, además de un técnico y 14 agentes, 43 brigadas, 20 motobombas, 2 palas, nueve aviones y nueve helicópteros, así como efectivos de la Unidad Militar de Emergencias (UME). 

Pero no es el único fuego que se ha declarado en estos días en una zona de alto valor ecológico y paisajístico. En ese parque se ha extinguido ya el fuego de Lobeira, que ha afectado a 30 hectáreas, y se ha dado por controlado el de Muíños, que ha arrasado unas cincuenta, según los datos facilitados por Medio Rural. En su extinción participaron 6 agentes, 24 brigadas, 16 motobombas, 1 pala, 9 aviones y 7 helicópteros. Además, esta misma mañana se ha extinguido otro más en Muíños, en la parroquia de Requiás, que también afecta al parque de O Xurés. Se originó poco después de la una de la madrugada y ha arrasado cerca de una hectárea. Para su control se han movilizado 2 agentes, 4 brigadas y 3 motobombas. Es el cuarto incendio registrado en esa parroquia y el sexto que afecta al parque natural de O Xurés desde el jueves por la noche.

 

Avances 

La Xunta sí dio ayer por extinguido el incendio declarado el sábado en el concello lucense de Navia de Suarna, y que ha calcinado una superficie de 92 hectáreas. Pero una vez apagado este los medios tuvieron que hacer frente a un nuevo fuego en Ourense, en Chandrexa de Queixa, en la parroquia de Requeixo. Se originó el sábado y está controlado desde anoche, tras haber quemado unas 25 hectáreas. En su control han trabajado 5 agentes, 13 brigadas, 2 motobombas, 2 aviones y 3 helicópteros.