El ataque y la defensa diluyen las propuestas

Pablo González
pablo gonzález REDACCIÓN / LA VOZ

GALICIA

Los siete participantes en el debate
Los siete participantes en el debate

El celo por dejar en evidencia la gestión del PP y el interés de Feijoo por defenderla dejó en el limbo las verdaderas intenciones políticas

30 jun 2020 . Actualizado a las 11:22 h.

El dilema de los debates consiste en si hay que priorizar el ingenio y los reflejos, el lado efectista, o aprovechar la oportunidad -la resonancia mediática del cuerpo a cuerpo- para lanzar propuestas que puedan convencer o como mínimo sorprender. El músculo propositivo suele estar más del lado de los opositores, mientras que el candidato que ya ostenta responsabilidades de Gobierno tiende a defender su gestión y repeler los ataques. En el ring de seis contra uno, Feijoo se vio en esa tesitura, la defensa de una gestión, y la «certeza» de una política que en sus puntos cardinales será continuista, frente a la incertidumbre que ve en un conglomerado de partidos. Su proyecto, vino a decir, es seguir por un camino previsible, materializado en un programa que mostró a las cámaras al final.

Gonzalo Caballero (PSOE), comprometido con la estrategia atacante, se dirigía a Feijoo con baterías de preguntas, insistiendo en el carácter distintivo de las políticas progresistas, pero de forma genérica, aunque sí avanzó que va a aumentar el gasto en los servicios públicos, facilitar libros de texto gratuitos «e que ningún escolar estea sen ordenador», en un contexto de «rexeneración política».

Ana Pontón (BNG) insistió mucho en cambiar «o modelo privatizador das residencias para que non se faga negocio co dereito a unha vellez digna», defendió una economía verde con menos eucaliptos, liberar el 1 % del presupuesto contra la violencia machista y crear escuelas infantiles con «horarios racionais». Quiere un Estatuto que reconozca a Galicia como nación.