El lamento que no cesa de los universitarios gallegos

Estudiantes de las tres universidades gallegas continúan trasladando su malestar y protestando en las redes porque no se escuchan sus demandas sobre los exámenes y el fin de curso «on-line»


santiago / la voz

El tiempo juega en contra, a medida que avanza el curso, y las incertidumbres no acaban de despejarse. A primera hora de la tarde de ayer, cuando acababa el plazo para comunicar a los estudiantes de la USC de qué forma serán evaluados en cada asignatura tras la suspensión de las clases, los alumnos esperaban con ansia un giro de timón de última hora por parte de numerosos profesores que decidieron optar en un principio por un examen on line final, fórmula que desde el Consello de Goberno se recomendó evitar, salvo en casos necesarios.

En la facultad de Medicina solo seis asignaturas de las 57 obligatorias que hay en el grado habían confirmado ayer que se adaptarán a las nuevas circunstancias y, siguiendo las directrices rectorales, realizarán una evaluación continua. «Nos sentimos ignorados. Nadie nos está haciendo caso y los profesores están ignorando de forma mayoritaria las directrices que acordó el Consello de Goberno sobre la evaluación», subrayaba un portavoz de la Asamblea Aberta de Bioloxía, quien acusa al decanato de estar siendo partícipe de la situación, al «evitar enfrentarse a su cuerpo docente. Se alega una libertad de cátedra a la hora de decidir cómo se nos evalúa que no ampara este derecho», añade.

El portavoz estudiantil de Bioloxía asegura que el 75 % de los alumnos del grado participó en una encuesta en la que se comprobó la identidad de cada uno de ellos y manifestaron su preferencia por la evaluación continua a través de la realización de trabajos, si es posible, con exámenes que no impliquen una conexión continua. «Muchos alumnos no tienen capacidad para estar conectados, no tienen ordenador y tienen que contestar a las preguntas con un dispositivo móvil que no está adaptado para la plataforma, sin hablar de las cargas familiares y laborales que tenga cada uno», indica. «Sabemos extraoficialmente, además, que más de la mitad de los alumnos contestaron en otra encuesta que partió de la USC que no podían permanecer conectados a tiempo real dos horas para una prueba telemática».

En medio de la batalla estudiantil por evidenciar las carencias del campus virtual de cara al final de curso, se suman otras quejas particulares que entran dentro de la casuística. Entre ellas está la de los alumnos de Económicas a los que impartía clase de Matemáticas el profesor Luciano Méndez, suspendido de sus funciones en octubre por hacer de nuevo referencia al escote de una de sus alumnas. La persona que lo sustituyó cogió una baja y coincidió con la declaración del estado de alarma. «Non recibimos docencia, só uns documentos que publicaron no campus virtual, e non sabiamos nin a quen referirnos ata este luns, que o coordinador do departamento asumiu a materia», critican los alumnos. «Pretenden que fagamos un exame que vale o 70 % da nota sen ter visto a metade dos contidos», se quejan.

Xoán Ramón Doldán, decano de Ciencias Económicas e Empresariais, explica que «se deu unha situación excepcional e sobrevida» en este grupo y materia en concreto. Destaca que para asignar un sustituto hay que seguir un procedimiento ordinario de contratación. El trámite, indica, «non é sempre tan fácil como coller a unha persoa polos pasillos para que dea clases. Hai unhas listas de agarda e un trámite que seguir». Sobre el método de evaluación, el decano insiste en que es el cuerpo docente el que elige una fórmula u otra para adecuarse a los contenidos y el examen final telemático es una de las posibilidades que se contemplan dentro del nuevo marco rector. «Non hai que esquecer que o docente tamén ten nestes momentos as súas limitacións», añade el decano de Económicas.

Siguen las convocatorias para colapsar los campus virtuales de las universidades

El descontento del alumnado por la organización del final de curso es general en las tres universidades gallegas. Si en la de Santiago y A Coruña los estudiantes ya convocaron esta semana entradas simultáneas en las plataformas virtuales con el fin de demostrar que no soportarían los exámenes telemáticos, en Vigo la convocatoria es para este mediodía. Además, se ha abierto una petición en change.org pidiendo que la Universidad y la Consellería de Educación negocien con el alumnado y escuchen sus reivindicaciones.

Además, una nueva convocatoria a través de las redes invitaba ayer a los estudiantes de las tres universidades a colapsar los campus virtuales a las ocho y media de la tarde, y aunque finalmente no tuvo mucho eco, durante todo el día no dejaron de verse comentarios de protesta contra las instituciones académicas gallegas a través de Internet.

La Universidade da Coruña (UDC) capeó ayer los coletazos del ataque informático del miércoles, que consiguió tumbar el servidor del campus virtual a las 18.02 minutos, coincidiendo con la protesta de los estudiantes y con un examen en línea de alumnos de Informática, que tendrán que repetir la prueba. La acción, que alertó al Centro Criptológico Nacional, la Guardia Civil y RedIRIS, la central de comunicaciones de las universidades españolas, multiplicó un 600 % el tráfico de la máquina, que pocos minutos antes había detectado la entrada masiva de los jóvenes descontentos con plena operatividad. «El servidor estaba al 40 %, iba bien, así que decidimos no tomar medidas y lo planteamos como una prueba de carga real, para calcular el tráfico que es capaz de soportar», explica Carlos Escudero, profesor de Informática y adjunto al rector en TIC de la UDC. Sin embargo, la magnitud desproporcionada que alcanzaron los registros en pocos segundos y la procedencia extranjera de la mayoría de las direcciones IP desde las que se ejecutó la acción (el 90 % de las solicitudes procedían de 10 redes) movieron al equipo a identificarla de inmediato como un ataque de denegación de servicio, castigado en España con penas de hasta tres años de cárcel. «Con 20 euros en el bolsillo y conocimientos mínimos cualquiera que sepa buscar puede encargarlo a una mafia», señala Escudero. La universidad coruñesa recabando la información del episodio para presentar la denuncia ante la Guardia Civil.

Aumenta el descontento entre los alumnos de la USC por el fin de curso y las pruebas «on-line»

P. Calveiro
Edificios vacíos en los campus gallegos
Edificios vacíos en los campus gallegos

Mañana se acaba el plazo para que los departamentos comuniquen oficialmente a los estudiantes los criterios de evaluación que seguirán

El descontento entre los alumnos de la Universidade de Santiago (USC) por el fin de curso y los exámenes on-line va en aumento. Los estudiantes siguen en pie de guerra en aquellas carreras en las que la mayoría de los docentes han descartado la evaluación continua y en su lugar prevén hacer una prueba telemática (de la que dependerá el 100 % de la nota o una parte muy importante de ella), a pesar de que el Consello de Goberno ha insistido en que sea «preferentemente» sin examen final.

Ayer mismo tenía lugar una reunión telemática entre representantes de distintas facultades con la secretaria xeral de USC, Dulce María García Mella, y el vicerrector de Estudiantes, Víctor Arce. En ella, los portavoces estudiantiles manifestaron su descontento por cómo se están ignorando las directrices de la resolución rectoral, al tiempo que denunciaron que en ciertas ocasiones la docencia no se está impartiendo

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