La retirada de nidos de velutina se multiplica por 23 en solo cinco años

maría santalla REDACCIÓN / LA VOZ

GALICIA

Dos años después de su aparición, en el 2014, se destruyeron 941; el año pasado, 22.023

25 abr 2021 . Actualizado a las 20:22 h.

Quedan ya muy pocos concellos en Galicia en los que no se haya detectado la presencia de la velutina. A punto de iniciarse la temporada de trampeos, el balance de retirada de nidos deja clara la veloz expansión de la especie en la comunidad. Hace unos días comenzó a funcionar un sistema unificado de retirada de nidos, acordado entre la Xunta y la Fegamp, al que se han sumado 275 municipios. Hasta entonces, varios organismos, incluidos los propios ayuntamientos en algunos casos, se encargaban de eliminar las colonias de velutina. El principal era la Consellería do Medio Rural. Según sus datos, el año pasado se retiraron en Galicia 22.023 nidos de esta avispa. Cinco años antes, al cierre del 2014 -cuando se puso en marcha el plan de vigilancia y control de la velutina-, habían sido 941.

La cifra, por tanto, se ha multiplicado por 23 en este período. Dos años después de ese primer dato, al finalizar el 2016, el recuento de colonias retiradas llegaba ya a las 8.496, lo que significa que desde entonces hasta el remate del 2019, en tres años, el trabajo de los servicios de retirada de nidos casi se ha triplicado. En cambio, la cifra del 2019 fue más baja que la del 2018, cuando se retiraron 26.006 nidos.

Para los apicultores, la eliminación de los nidos es un trabajo más, pero creen que no es la solución. Por varias razones. Primero, porque cuando están muy altos o en lugares peligrosos, los servicios encargados de destruirlos no actúan. Segundo, porque habitualmente se utiliza insecticida para neutralizar las colonias y esto supone un daño ambiental, sobre todo cuando están cerca de cursos de agua que pueden resultar contaminados. Y tercero, porque solo pueden retirarse los nidos que se ven, y «algún estudio realizado en Francia di que os niños que se ven son só o 20 % dos que hai», dice portavoz de la Asociación Galega de Apicultura (AGA), Xesús Asorey.