«Conciliar es complicado»

María Loureiro, alcaldesa de Viveiro, se las ha apañado muy bien sustituyendo a un alcalde legendario, Melchor Roel, y esquivando envenenadas acusaciones de prevaricación


A las puertas de la Semana Santa, la alcaldesa de Viveiro me recibe en su despacho más vestida para ir al Resurrection Fest que para participar en alguna procesión. María Loureiro (Viveiro, 1981) es menuda y parece algo tímida, pero se las ha apañado muy bien sustituyendo a un alcalde legendario, Melchor Roel, y esquivando envenenadas acusaciones de prevaricación.

-¿Cómo se presenta la Semana Santa?

-Esperamos a mucha gente pero, como cada año, estamos muy pendientes del tiempo para que puedan salir todos los pasos.

-La de Viveiro y la de Ferrol son las grandes citas de Semana Santa en Galicia.

-Esta fue la primera del norte de España en recibir el distintivo internacional. Son diferentes y yo creo que incluso se pueden visitar las dos. Aquí se celebra ininterrumpidamente desde hace muchísimos años porque hay una gran implicación de los vecinos. En casi todas las familias hay al menos un miembro participando en la Semana Santa, llevando un santo o tocando el tambor.

-¿Usted también?

-Yo participé de pequeña. Ahora me toca de forma institucional.

-Usted ha pasado también por un cierto calvario con su imputación y desimputación.

-Sí, estuve diez años imputada. Yo lo viví tranquila porque sabía que no había hecho nada, pero socialmente... Salíamos hasta en medios nacionales y nos ponían con los que realmente han prevaricado. Sobre todo sufría por mi familia. Y cuando fue el juicio estaba embarazada, a punto de dar a luz. Pero yo sabía que no había hecho nada.

-En algún momento hemos asimilado imputado como condenado.

-Sí. Y nuestro partido exige que cualquier cargo al que se le abra juicio oral, debe dimitir. Tuve que dejar el partido y dimitir como diputada provincial.

-Igual ahora también ve de otra manera los casos nuevos que surgen.

-Bueno, hay casos y casos. Algunos con grabaciones, dinero por el medio... Lo nuestro era diferente.

-Y después de vivir estas amarguras, ¿diría que compensa el cargo?

-En algún momento te lo preguntas, pero sí; si lo pones en una balanza, hay muchísimas cosas buenas.

-Tiene dos hijos pequeños, ¿qué tal concilia?

-Como todas las madres cuando trabajan los dos. Conciliar es complicado. Y eso que yo me considero una privilegiada porque puedo regular un poco mi horario. En este asunto tenemos que llegar a un gran pacto, porque si no es la mujer la que acaba pringando siempre.

-¿Paró el pasado día 8?

-Aquí nos sumamos a las movilizaciones y a los paros de dos horas. Pero he de decir que me sorprendió el alcance de los paros y las manifestaciones.

-Está licenciada en Derecho, pero nunca ejerció como abogada.

-No, en realidad mi intención era opositar a Prisiones, pero en 2007 me llamó Melchor, porque estaban buscando caras nuevas y me quedé aquí. Lo cierto es que he aprendido mucho, sobre todo de derecho administrativo.

-¿Le ha resultado más difícil por ser mujer?

-Yo no encontré obstáculos por ser mujer, pero sí por ser joven. Creo que la juventud genera desconfianza.

-¿Qué tal en el Resurrection Fest? ¿Le gusta ir?

-Por supuesto. No es la música que yo escuchaba, pero me gusta ir por el ambiente. Tiene un punto de encuentro cultural y muy buen rollo.

-Aquí, desde luego, fiestas no faltan. ¿También tiene mesa en O Naseiro?

-Tenemos, sí, a la que vamos con los amigos de siempre. Ahora, con los niños, es con otro rollo.

-Diga algo que le repugne.

-La intolerancia.

-¿Sería capaz de hacer una empanada?

-Con la masa hecha, sí, ja, ja. Normalmente no cocino, no tengo tiempo.

-¿Cuáles son sus aficiones?

-Me gusta leer y pasear. Cuando me saturo, me voy a dar una vuelta por el Paseo Marítimo y me relajo.

-¿Celta o Dépor?

-Celta.

-Tiene la tarde libre y solo emiten dos películas en televisión: «Pretty Woman» y «Thelma y Louise»

Pretty Woman! Yo crecí con esa película. Siempre que la ponen, la veo.

-Defínase en cuatro palabras.

-Empática, preocupada, optimista y alegre.

-¿De qué se arrepiente?

-De nada, Intento sacarle a todo el lado positivo. De hecho, a veces soy demasiado optimista y no pongo los pies en el suelo.

-Formule un sueño.

-Desde que soy madre sueño con la felicidad de mis hijos. Siempre pienso en ellos. Cuando llego a casa y están dormidos, siento mucha pena.

-Una canción.

-Losing my Religion, de REM.

-¿Qué es lo más importante en la vida?

-Ser tolerante y ser feliz.

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