Los vecinos de la asesinada en Monte Alto: «La policía vino varias veces, pero ella nunca denunció»
GALICIA
Los habitantes de Monte Alto aseguran que la fallecida apenas tenía trato con la gente: «Era una mujer muy triste»
23 ago 2017 . Actualizado a las 05:00 h.La calle Gerión, en el céntrico barrio coruñés de Monte Alto, amanecía este martes con un ambiente enrarecido. Fueron muchos los vecinos que se paraban por la calle y se preguntaban unos a otros por lo sucedido. Las respuestas siempre eran las mismas: «Apenas conocía a la mujer -la víctima- de vista. Solía bajar al perro por la mañana, sobre las diez, y por la tarde, a partir de las siete», comentaba un residente en la zona.
En el taller mecánico que hay junto al portal donde ocurrieron los hechos se reunían sobre las 11 de la mañana unos seis o siete vecinos. «Era una mujer muy seria. Llevaba poco tiempo alquilada en ese piso; alrededor de un año y medio», afirmaban. «Non hai dereito. E menos mal que non lle fixo o mesmo á pobre cativa», se lamentaba otro vecino antes de poner rumbo a su casa. Otra mujer que paseaba por la calle se mostraba algo preocupada por la situación: «Xa está ben. Xa está ben de matar».
En el barrio, la fallecida era una completa desconocida, pero en la escalera del edificio todos parecían conocer la situación existente en ese piso. «El domingo, sobre las seis de la tarde, mi marido dijo que volvía a oír ruido en el tercero. Dijo que iba a llamar a la policía, pero yo me asomé a la puerta y todo se calmó», afirma una residente del primero, testigo directo de lo ocurrido. «Pasa en muchas ocasiones. La policía vino varias veces, pero los vecinos dicen que ella nunca denunció», señala.
A las cuatro de la mañana del lunes, «se sintió un ruido muy grande», y apareció la policía en escena. Fue entonces cuando el resto de propietarios del inmueble fueron informados de la muerte de la mujer, cuya hija se encontraba en estado de shock en el portal.
Esta vecina, como el resto de residentes de la zona, apenas conocía a la fallecida: «Nos saludábamos, pero apenas tenía trato con la gente. Era una mujer muy triste, algo que ahora se entiende por la situación que tenía en casa, cuidando de sus dos nietos, con los que pasaba mucho tiempo». La mujer se lamenta de no haber efectuado esa llamada a la policía la tarde de los hechos: «Pasó lo peor que podría haber pasado. Quise llamar a la policía muchas veces. Hoy no he podido dormir por la culpa».