El exconselleiro Agustín Hernández cree que los populares deben reflexionar sobre su rechazo a la comisión
02 jun 2017 . Actualizado a las 05:00 h.Pocas cosas tienen más poder que un grupo de personas unido -y no solo por las costuras del dolor- dispuesto a llegar hasta el final en la búsqueda de la verdad y la justicia. La perseverancia de las víctimas del Alvia para que en el ámbito político también se responda por el primer gran accidente de la alta velocidad española -en el judicial está ya más asentado que en el siniestro confluyeron varias responsabilidades- parece que al fin ha logrado ablandar al PSOE y en menor medida al PP, al margen de los apoyos que ya tenían asegurados en formaciones como En Marea, BNG o Ciudadanos.
La reunión del martes con los diputados socialistas en el Congreso reflejó a la perfección las dos sensibilidades del PSOE en este asunto: una que está de acuerdo con que se haga una nueva investigación técnica después del dictamen de Bruselas que asumió que la de la CIAF no era independiente (algo que las víctimas sabían desde el minuto uno). Y otra, la de los sanchistas, favorable a la comisión de investigación. Aunque es preciso recordar que el PSOE con Pedro Sánchez en la secretaría general no apoyó la comisión cuando llegó al pleno de la mano de En Marea-Podemos en la efímera pasada legislatura. La diputada Alexandra Fernández, que defendió en su momento desde el estrado una comisión que no podía constituirse por la disolución de la Cámara, recuerda que hace solo unos días PP, PSOE y Ciudadanos vetaron en la Mesa del Congreso una nueva petición de su grupo a este respecto.
Ahora parece que la que será la futura dirección socialista después del congreso de este mes pretende ocupar espacios de la izquierda que antes no frecuentaba, y el asunto del Alvia puede ser un buen punto de inflexión para escenificar el giro y la separación de la vieja guardia, en este caso encarnada por el exministro José Blanco, que ya dijo que estaría dispuesto a comparecer. No parece tanto un ajuste de cuentas como la búsqueda de jurisdicciones políticas que hasta ahora patrimonializaban los partidos a la izquierda del PSOE. «A ver qué pasa», dice el joven pero ya bregado presidente de la plataforma, Jesús Domínguez, que apela a la prudencia para no generar falsas expectativas entre su gente.
Esta perseverancia de las víctimas se refleja en el ingente trabajo para recabar apoyos para la comisión en más de 100 municipios de España, demostrando que los militantes de PP y PSOE que están fuera del Congreso son más sensibles que sus élites a que las Cortes investiguen una tragedia de la que también se pueden extraer enseñanzas políticas. Ese clamor que viene desde abajo -el actual ministro de Fomento apoyó la comisión cuando era alcalde de Santander- parece que empieza a hacer mella en el PP. Una persona muy autorizada en este asunto como el exconselleiro de Infraestruturas, Agustín Hernández, portavoz ahora del PP en el ayuntamiento de Santiago, pero que vivió el accidente en las vías, aseguró ayer en la Radio Galega que su partido «debería reflexionar ao respecto do seu posicionamento» contrario a la comisión.
Incluso Feijoo, que cree que hay que sacar este asunto de la arena política, apoya una investigación técnica independiente. «Se a UE ten dúbidas dos técnicos de Fomento é razoable volver poñer outros técnicos e reformular todo», dijo ayer. Entiende que haya compañeros que tienen otra visión, como Agustín Hernández. «Non é fácil posicionarse sobre este asunto, porque ás veces unha cousa é o que che pide a cabeza e outras o que pide o corazón».
El fiscal superior respalda que se prolongue la causa
El fiscal superior de Galicia, Fernando Suances, respaldó ayer la petición del fiscal jefe de Santiago para prorrogar 18 meses más la instrucción del caso Alvia. Asegura que es «una decisión compartida» porque, sostiene, «quedan todavía por realizar diligencias importantes».