La obligatoriedad en la población, explica el jefe del servicio de Pediatría del CHUS Federico Martinón, no mejora la cobertura de la vacunación
30 may 2017 . Actualizado a las 05:00 h.Martinón es de mensajes claros: imponer a los padres la vacunación de sus hijos no es la solución. Sí podrían considerarse incentivos a los que lo hacen, pero en el caso de los profesionales sanitarios la situación cambia, ahí sí habría que ser taxativo.
-¿Hay en Galicia grupos antivacunas?
-Organizados no, que yo sepa. Sí hay personas que se niegan a vacunar a sus hijos.
-¿Encuentran en las consultas padres reticentes?
-Eso sí, es una actitud cada vez más frecuente dentro de lo infrecuente que es en nuestra área. Normalmente esas personas no tienen una actitud aislada respecto a las vacunas, sino que están ligados a las medicinas alternativas, homeopatía... Lo que sí vemos con frecuencia es gente indecisa, lo que en inglés se conoce como vaccine hesitancy, personas dubitativas cuya actitud es de expectación o de no vacunar si alguien no resuelve sus dudas.
-Pero el pediatra los convencerá.
-Es que no siempre llegan a hablar con el pediatra. No tengo ninguna duda de que la persona que mejor puede resolver las dudas es el profesional sanitario, el problema es que a veces hay profesionales que no tienen la formación adecuada y ellos mismos adoptan una posición de duda. La información y la educación son claves, pero las medidas a tomar son diferentes en función del estamento.
-No es partidario de obligar.
-No se ha visto que la obligatoriedad de las vacunas mejore los resultados de vacunación. Sí podría incentivarse a quien lo hace, por ejemplo con una desgravación fiscal.
-¿Es diferente con los sanitarios?
-Sin duda, ahí habría que ser taxativo, porque el profesional tiene la obligación de informar y de saber hacer las cosas. Habría que impedir que un sanitario que está abiertamente en contra de las vacunas ejerza la medicina.
-¿Han visto niños con enfermedades que no deberían aparecer?
-Vemos casos de niños con enfermedades prevenibles por vacunación, no extinguidas o controladas. No por ello debemos tranquilizarnos, estamos en un mundo global y mira lo que pasa en Portugal con el sarampión.