Rivera quiere ser llave en Galicia para controlar a Feijoo

La Voz A CORUÑA / LA VOZ

GALICIA

MARCOS MÍGUEZ

Ciudadanos desecha cualquier acuerdo con las Mareas porque «hacer el cambio no es cambiar el nombre a las calles»

05 sep 2016 . Actualizado a las 13:42 h.

Albert Rivera quiere poner una pica en Flandes el día 25 y convertirse en llave del gobierno gallego. Así, literalmente, lo dijo ayer en A Coruña, donde cerrará la campaña de las autonómicas el día 23 porque «queremos ser decisivos».

El 25S, «Galicia podrá votar por primera vez sin taparse la nariz a un partido de centro», valoró el dirigente de Ciudadanos, quien apeló al voto útil a su formación para no conformarse «ante un gobierno estable, pero sin control, o el desgobierno de un batiburrillo de partidos antisistema que lo único que les une es estar en contra de otro». «Ojo, no confundir cambio con aventura -advirtió- y aquí ya la hubo, y ¡menuda aventura!», dijo Rivera recordando al bipartito.

En medio, Rivera se presentó como el garante del control «para que Feijoo no haga lo que le dé la gana». «No pediremos sillones, pero sí reformas, sí cambios», vaticinó. Entre ellos, mencionó «acabar con el voto rogado», pero también reformas institucionales, o mejoras en sanidad «pero no para colocar políticos por afinidad al frente de los hospitales».

Acompañado por Matías Alonso, el secretario general de Ciudadanos, y por la candidata a la presidencia de la Xunta, Cristina Losada, se preguntó Rivera en voz alta «dónde está escrito que los jóvenes de Galicia tienen que emigrar», y habló de la caja de las pensiones, de revertir los recortes de la dependencia, del sector lácteo y de las cuotas pesqueras porque «Ciudadanos viene a plantear el empleo de calidad también para Galicia».

Elegir «entre un gobierno a la valenciana o a la madrileña» es la opción que, a su juicio, se le presenta a los gallegos el 25S, a quienes advirtió que «vamos a cambiar lo que no funciona» para reivindicar la vigencia de la Constitución frente a partidos «que se juntan con los que quieren romper España».

«Que nadie pierda el tiempo echando cábalas con si hay posibilidades con las Mareas», añadió Rivera antes de recriminarles gritos y nulas propuestas. «El cambio es hacer política, no cambiar el nombre de las calles», espetó el dirigente de Ciudadanos antes de anunciar «malas noticias» para «los que abanderan la estabilidad y los que abanderan el cambio». La respuesta, para unos y otros, según Rivera, es común: «Depende de nosotros».