Los grupos sirven tanto para organizar un cumpleaños como para pasarse patrones y prevenir contagios
11 abr 2016 . Actualizado a las 05:00 h.Ni son la panacea, ni son el demonio. La tecnología es neutra. Lo que puede llegar a crear conflictos es el uso que se haga de ella. En eso coinciden los expertos, y actuaciones como críticas y hasta insultos a docentes contrastan con grupos en los que los padres colaboran, por ejemplo, pasándose patrones para un disfraz de clase. O avisando de que algún crío tiene varicela para que el resto estén atentos ante posibles contagios. Se aplica también a los piojos, por ejemplo. Son algunos de los ejemplos de buen uso de las nuevas tecnologías por parte de los padres y madres y, especialmente, de los grupos de WhatsApp.
Hay grupos para casi todo. Los más habituales son los que se crean entre los padres de una misma clase. Pero también los hay para organizar fiestas de cumpleaños, para hacer regalos conjuntos, para coordinarse para las actividades extraescolares y para hacer algún viaje o alguna excursión.
Asumir responsabilidades
Los educadores también afirman que, bien usados, son una herramienta que permite compartir proyectos y comunicar incidencias con rapidez. El peligro es si los grupos de WhatsApp se convierten en el corrillo virtual en el que criticar al colegio, a los profesores o a otros padres y madres. O que sirva de agenda escolar de los pequeños. «¿De que tema es el examen de Sociales?» pregunta una madre. Otra avisa de que hay una página con una serie de preguntas. «Da igual, ya lo estudiamos todo por el libro». El peligro radica precisamente en que los niños dejen de hacerse responsables de las tareas que escolares que tienen que realizar porque son sus familias las que han asumido, por sistema, esa misma responsabilidad: «Quería preguntar si hay algún ejercicio de Natu del martes». Y, «si hay algo más os agradecería que me lo dijerais», explica una madre el primer día de las vacaciones escolares.
Lo mejor es ceñir las intervenciones al motivo por el que se creó el grupo
No ocurre solo con los grupos de padres y madres. Ocurre con todos: se crea un grupo de WhatsApp por un motivo concreto y al final se acaba hablando de todo menos del asunto por el que se creó el grupo. Ceñir los comentarios al cumpleaños si el grupo es sobre un cumpleaños o a las actividades extraescolares si se ha creado para eso es una de las recomendaciones que se hacen sobre buen uso. También evitar desahogarse en ese corrillo virtual y seguir los cauces establecidos si hay alguna disconformidad entre la familia y la escuela. Los temas personales, mejor tratarlos en otro foro aparte. Por supuesto, no se deben comentar o divulgar rumores de cualquier tipo. Y, sobre todo, hay que aplicar la regla de que lo que uno no diría a la cara, no lo escriba.
1. Los ejercicios. Uno de los peligros de los que alertan los educadore es el de convertirse en la agenda de los niños e implicarse demasiado en sus tareas escolares. Los pequeños necesitan autonomía y hacerse cargo de sus tareas.
2. Las actividades. Además del grupo de clase, es muy habitual que los padres creen grupos sobre las actividades en las que participan sus hijos.
3. El ocio. Los cumpleaños son otro de los motivos más habituales por los que se crean grupos de padres y madres en WhatsApp. Además, pueden servir para colaborar en proyectos, como la confección de un disfraz.
4. Los deberes. Las preguntas sobre qué deberes escolares tienen los pequeños es uno de los temas más recurrentes de los grupos de padres y madres.
5. Avisos de contagio. Contar con un grupo de clase puede servir para avisar de posibles contagios, ya sea de enfermedades como la varicela o, por ejemplo, de los temidos piojos.
6. Los exámenes. Además de los deberes escolares, muchas veces los padres preguntan sobre los controles y exámenes que tienen los niños.