¿Tú educas o wasapeas?

Ana T. Jack FIRMA INVITADA

GALICIA

10 abr 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

Qué entra en el examen de Sociales de mañana?», pregunta Sonia por WhatsApp. «Los temas 8 y 9 de libro», responde Leti. «¿Y los mapas también hay que estudiarlos?». «Sí, todos», aclara Noelia. «Pues vaya rollo? cómo se pasa la profe», se queja Sonia, y añade unos cuantos emoticonos de la carita enfadada. Esta conversación no es entre compañeras de clase sino entre un grupo de madres (porque los padres en estos foros tienen poca presencia, no nos engañemos?) que tienen claro que sus hijos son unos despistados incapaces de responsabilizarse de sus tareas.

Al menos este es el mensaje que se les está enviando cuando, tras esta charla, cualquiera de ellas se acerca a su retoño para informarle: «Ya me he enterado de lo que tenemos que estudiar para mañana, así que venga, espabila que no tenemos mucho tiempo». Parece que, en un intento de hiperproteger a nuestros hijos, en los últimos años nos hemos echado a las espaldas una responsabilidad que no teníamos: la de estudiar por ellos. El WhatsApp no ha hecho más que facilitar la sobreprotección, una tendencia que ya estaba en alza. La culpa, claro está, no es de la aplicación. Bastante servicio nos hace a la hora de alertar de una plaga de piojos, facilitar la organización de un cumpleaños o resolver dudas.

Pero los estudios son responsabilidad de los hijos. Como lo es asumir las consecuencias de sus actos. Solo así conseguiremos formar personas autónomas y seguras de sí mismas. Así que, simplemente, no utilicemos esta herramienta para apropiarnos de una función que no nos compete.

Ana T. Jack es educadora.