Las fuerzas nacionalistas y de izquierda coinciden en su apuesta por una candidatura de país para las generales, aunque plantean distintas condiciones para su articulación
02 jun 2015 . Actualizado a las 12:22 h.Las formaciones nacionalistas y de izquierda se rinden al poder de la marea. Las mismas fuerzas que antes de las europeas dieron por roto el diálogo cuando apenas se habían sentado sucumben ahora a la fuerza de arrastre exhibida en las municipales por coaliciones de unidad popular. Ninguna quiere quedarse al margen para las generales. La exitosa acogida urbana de fórmulas con idénticos objetivos pero distinta gestación ha vencido el pánico de las cúpula a experimentar con algo que no sea gaseosa. La disyuntiva es sumarse a la ola o encerrarse en un inmovilismo que las urnas siguen penalizando, sobre todo en las ciudades. Así que todos los partidos de esa órbita están ahora de acuerdo en impulsar una candidatura de país para garantizar la representación en el Congreso. Pero proponen distintas condiciones para darle forma. Estas son sus premisas.
BNG
Renuncia a la marca y prioridad al discurso identitario. El Bloque plantea una renuncia histórica en favor de un acuerdo que permita seguir defendiendo en las Cortes el proyecto nacionalista. Por vez primera desde la asamblea fundacional de Riazor, celebrada en 1982, el consello nacional del BNG está dispuesto a dejar de lado sus siglas para propiciar su propia incorporación y de la de otras fuerzas nacionalistas y de izquierda a esa candidatura. El Bloque, que ahora se dispone a debatir en asambleas abiertas la denominación y la forma de concurrencia que después planteará a la ciudadanía y al resto de fuerzas políticas, hace de la necesidad virtud. Porque la renuncia a la marca es el primer paso para facilitar el diálogo con formaciones en las que participan cargos y militantes que salieron de la que fue casa común del nacionalismo hasta las escisiones del 2012. A diferencia de otras fuerzas, el Bloque pone el acento en la cuestión identitaria. Subraya que esa candidatura de país deberá servir para que Galicia participe en un futuro debate sobre la reforma del Estado en igualdad respecto a Cataluña y el País Vasco. De este modo, la apuesta del BNG reforzaría el proyecto nacionalista.
Anova
El motor, en la ciudadanía y no en las cúpulas partidarias. Los de Beiras comparten con el Bloque la inclusión de las reivindicaciones identitarias en un «programa de mínimos». La autodeterminación, la república y la reivindicación de otro modelo social y económico forman parte de su apuesta por un proceso de quiebra democrática que tenga como motor a los ciudadanos y no las cúpulas políticas. La posible tentación de Podemos de patrimonializar para las generales parte del éxito de las mareas en Galicia ha llevado a Beiras a alertar de los riesgos. Sostiene que las opciones de «abrir un novo proceso constituínte» pasan «por que as forzas políticas entendan que ten que liderar a cidadanía activa e non as direccións dos partidos». El colíder de Anova y próximo alcalde de Santiago, Martiño Noriega, advirtió ayer que la conformación de esa marea gallega será más compleja que la de las candidaturas locales, pero señaló que ese proceso es necesario y beneficiará a los ciudadanos.
Compromiso por Galicia
Plataforma ciudadana para dar voz propia a Galicia. La de Compromiso es la propuesta con más similitudes, de entrada, con la que enuncia el BNG. Su consello político abogó el sábado por promover una plataforma ciudadana gallega para las generales, «que sirva para propiciar un cambio político, institucional, económico e social, e para garantir que Galicia teña voz propia no novo escenario político que se abre no Estado».
Esquerda Unida
Mano tendida a BNG y Podemos para las generales. Esquerda Unida (EU) sabe que en el pasado fue señalada por sectores nacionalistas parte del problema que impidió armar un frente común para las europeas, pero ahora asume que las opciones de éxito de la marea gallega serán mayores cuantas más fuerzas se incorporen a un proceso de confluencia al que quiere dar continuidad para las autonómicas. Por eso su coordinadora, Yolanda Díaz, tiende la mano al BNG, los más reticentes a compartir barco con los federalistas. Y también a Podemos, en sintonía con el relato de Beiras.
Cerna
Candidatura de unidad ciudadana y de abajo a arriba. La corriente crítica escindida de Anova, Cerna, también defiende para las generales una candidatura ciudadana gallega que tenga como objeto «rematar coa segunda restauración borbónica e as políticas neoliberais», y la defensa de los derechos colectivos y de Galicia como nació ante la apertura, llegado el caso, del proceso de reforma del Estado. Todos comparten el destino, pero tendrán que ponerse de acuerdo en el camino a seguir.