Los jueces revocan el derribo de la cruz de Vigo al negar que sea un símbolo fascista
GALICIA
La decisión del TSXG está basada en que el monumento del monte de O Castro ha quedado como un elemento religioso «aunque no fuera su significado originario»
11 feb 2015 . Actualizado a las 05:00 h.El Tribunal Superior de Xustiza de Galicia ha estimado el recurso de apelación interpuesto por el Concello de Vigo contra la sentencia del Juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 2 de Vigo, que ordenaba el derribo de la Cruz de los Caídos existente en el monte de O Castro de Vigo. La decisión del TSXG, aprobada por dos de los tres magistrados que componen la sección segunda de la sala de lo Contencioso-Administrativo, está basada en que el citado monumento, inaugurado por Francisco Franco en septiembre de 1961, perdió toda la simbología fascista, quedando como un elemento religioso «aunque no fuera su significado originario». «La cruz también refleja la persecución por razones políticas en un contexto histórico que no ha de ser olvidado para que no se repita, de forma que ha de conservarse esa memoria, pero no en el sentido de exaltación de los valores franquistas sino en el de que permita reflexionar sobre el pasado, una vez desaparecido el componente político inicial y dado el contexto político actual», recoge la sentencia.
Cristina María Paz Eiroa formuló un voto particular favorable a desestimar el recurso impulsado por Abel Caballero. La magistrada resalta algunos de los razonamientos de la sentencia del Contencioso-Administrativo. «No puede considerarse desvirtuada su naturaleza original, en cuanto permanece el elemento principal que definía y define la naturaleza del conjunto arquitectónico, esto es, la Cruz erigida con un significado», destaca.
Contra la resolución del TSXG no cabe recurso ordinario alguno, aunque la defensa de la Asociación pola Memoria Histórica de Vigo, impulsora del proceso, está valorando la posibilidad de presentar un recurso de casación o incluso de amparo ante el Tribunal Supremo.
«A min, tendo en conta como é a xustiza e que este tema é unha pataca quente, non me estraña moito a decisión», apunta Telmo Comesaña, presidente de la Asociación pola Memoria Histórica de Vigo. «Esta é unha cuestión política que só se resolve se os verdadeiros partidos de esquerdas o toman en serio», concluyó Telmo Comesaña. La asociación valora ahora los pasos a seguir, asesorada por su abogado, pero la intención inicial es de continuar adelante en este proceso que se prolonga ya mucho en el tiempo.
En su recurso, el Concello de Vigo trató de demostrar que lo que hay en el monte de O Castro es una simple cruz una vez eliminados los ornatos fascistas que exhibió desde su inauguración en 1961 hasta que, en 1981, la primera corporación democrática los retiró.
El alcalde Abel Caballero alcanzó, hace unos años, un acuerdo con el anterior obispo de la diócesis Tui-Vigo para mantener la cruz a cambio de limpiar las fachadas de las iglesias de las listas de caídos franquistas.