El Tribunal de Cuentas de la Unión Europea ha llegado a una conclusión que probablemente cambie el devenir de la historia: estamos en crisis. Sí, es prodigioso. El organismo fiscalizador europeo concluye que no ha valido la pena invertir millones de euros en determinados aeropuertos porque -¡madre mía!- pierden pasajeros desde el año 2007. Entre esos aeropuertos está el de Vigo, que tiene menos pasajeros que entonces. Asombroso. Ya no se trata solo de que Peinador sea una infraestructura vital para el sur de Galicia, ni de que los aeropuertos públicos no hayan nacido para ganar dinero. Se trata también de saber de qué planeta caen los señores que hacen los informes del Tribunal de Cuentas en cómodos despachos en Luxemburgo. Que se acaban de enterar de que estamos en crisis.