Las dos sensibilidades enfrentadas en la formación medirán sus fuerzas en la asamblea de este fin de semana
10 oct 2014 . Actualizado a las 08:43 h.La rebaja en su actividad política que Xosé Manuel Beiras anunció tras la intervención quirúrgica a la que fue sometida este verano, en la que le fue colocado un marcapasos, se concretará en la asamblea que Anova celebrará este fin de semana en Santiago. El portavoz nacional ha presentado una propuesta en la que aboga por un liderazgo compartido en esa formación política.
En la presentación de la asamblea, el coordinador nacional, Martiño Noriega, y la responsable de Organización, Esther Duro, subrayaron que el portavoz nacional será elegido por los miembros de la coordinadora, para la que han presentado candidatura 176 personas que optan a 75 puestos. Noriega explicó que con este sistema Anova trata de evitar que la portavocía nacional pueda asimilarse a la figura del secretario general de los partidos tradicionales. Precisó, con todo, que esa portavocía podría ser colegiada entre dos o más personas, en función de lo que se decida en la asamblea. El número dos de la formación, que señaló que el reto de la asamblea debe ser cerrar el proceso constituyente iniciado hace dos años, asumió el debate existente en la formación entre las dos sensibilidades políticas que conviven en ella. Ese pulso, que ya estalló ante el referendo interno para elegir la forma de participar en las europeas de mayo, volverá a reproducirse en la asamblea. Noriega lo describió como un «debate de proxectos políticos», entre los militantes críticos agrupados en Cerna, que consideran que la consolidación de la alianza con EU está desvirtuando el proyecto original de Anova, y la dirección actual, partidarios de avanzar en la idea de sumar esfuerzos entre el nacionalismo y la izquierda.