«Se han cargado la meritocracia»

Antía Urgorri Serantes
Antía Urgorri REDACCIÓN / LA VOZ

GALICIA

Son los grandes perjudicados del nuevo baremo del concurso de traslados de la Xunta; consideran que es injusto que se cuente la experiencia anterior a ser fijo

10 ago 2014 . Actualizado a las 10:54 h.

Arantxa aprobó la oposición a la primera en el año 2007. No tenía ningún tipo de experiencia, por lo que tuvo que sacar una nota muy alta en el examen para poder conseguir plaza. Su especialidad es Lengua española. Su primer destino definitivo le llegó a los dos años, en O Barco de Valdeorras, a 220 kilómetros de su casa, en Santiago. Actualmente disfruta de un permiso por conciliación familiar, pero cuando termine, tendrá que incorporarse de nuevo a su puesto en O Barco.

Con el sistema anterior de baremación del concurso de traslados, podía ir a corto plazo acercándose a su hogar. Pero con los cambios introducidos por la Xunta, que puntúan la experiencia anterior a lograr plaza fija, «lo único que me queda es envejecer, para poder acercarme a mi casa». «Están echando por tierra la meritocracia», dice Arantxa, que tiene el máximo de puntos por cursos y méritos académicos.

Si los criterios del baremo no hubiese cambiado, habría conseguido plaza a unos 40 kilómetros de casa. Ahora tendrá que esperar años para conseguirlo. Se han puesto por delante de ella unas treinta personas. Incide en que como ella son muchos los casos en Galicia que se encuentran en la misma situación: «A la gente joven que hemos aprobado rápido nos bloquean por mucho tiempo».

No ve justo Arantxa que «cambien las reglas a mitad de la partida», porque de saber que el baremo «iba a ser este, habría gente que a lo mejor el año pasado habría cogido algún destino, por ser menos malo de lo que toca con este nuevo reparto».

María da clases en Carballo, aunque es de A Coruña. También se ve afectada por el nuevo baremo del concurso de traslados, aunque en su caso, como tiene bastante antigüedad, su situación no es tan desesperante. Aprobó la oposición en el año 97. Estuvo dos años en Vimianzo, luego se acercó a Carballo y con el concurso de traslados le tocaría Culleredo. Pero ahora le han pasado dos personas por delante. Una de ellas aprobó la oposición en el 2008, pero tiene más de veinte años de interinidad. No sabe cuándo podrá optar a una plaza más cercana a su casa. «Todo depende de las plazas que vayan sacando, pero por ejemplo esa de Culleredo ya queda descartada», explica esta profesora de Economía y Administración de Empresas.

Al igual que ellas hay cientos de afectados en toda Galicia. Muchos se han unido en el grupo Non ao baremo do CXT. El proceso que ha sido anulado por tres sentencias de un juzgado compostelano está a la espera de una resolución firme. En caso de que se anule el nuevo baremo, toda la lista cambiará.