Entre la lucha contra el feísmo y el saneamiento de las rías

serafín lorenzo SANTIAGO / LA VOZ

GALICIA

Vázquez hereda el reto político de pacificar la relación con los alcaldes a 11 meses de las elecciones

19 jun 2014 . Actualizado a las 07:00 h.

Sus dotes como gestora y su capacidad de trabajo son lugares comunes en todas las explicaciones sobre su designación como conselleira del que es el departamento inversor por excelencia de la Xunta. Ethel Vázquez necesitará exprimir esas dos cualidades a fondo para sacar adelante los retos que la aguardan en una segunda mitad de la legislatura que estará marcada por las municipales de mayo del 2015. En ese escenario, recomponer las relaciones con los alcaldes será la gran reválida política de la nueva conselleira, que hereda de Hernández un patio revuelto por la gestión del tasazo de Sogama. Estos son algunos de los proyectos pendientes que ha encontrado en el despacho que dejó vacante el futuro alcalde de Santiago.

La guerra al ladrillo visto

El propio Feijoo concedió la semana pasada prioridad a la superación de una de las asignaturas que la Xunta tiene pendientes en materia de territorio: el combate del feísmo. Galicia no puede seguir aplazando una tarea en la que lleva décadas de retraso respecto al resto de comunidades del Cantábrico. Ni los compromisos ni las leyes son suficientes si no se aplican. Y aquí Ethel Vázquez deberá emplearse a fondo. Por una parte, para buscar apoyos en la oposición que den estabilidad a la nueva Lei do Solo. Por otra, para hilar fino con los concellos (otra vez los alcaldes) en la pretensión de la Xunta de que ordenen a los propietarios de casas sin rematar que realicen las obras necesarias. El bipartito ya se estrelló contra esa piedra.

¿Las rías limpias en el 2015?

Otro reto con mayúsculas. El plazo para completar el saneamiento de las rías, el 2015, está a la vuelta de la esquina. Y queda mucho por hacer. La inversión de más de 1.000 millones en lo que va de siglo no evitó el tirón de orejas de Bruselas. Todavía están por ejecutar obras por 500 millones más.

Autovías: la crisis de un modelo

La nueva conselleira conoce bien la materia. Galicia sigue esperando por una decena de autovías. La mayoría competen a Fomento, con muchas que acumulan varios años de retraso y están sumidas en la incertidumbre. Entre las autonómicas, la Xunta tiene que afrontar la crisis del sistema concesional. Además de abocar a la Administración a elaborar un plan de reequilibrio con dinero público de las adjudicatarias de las autovías de Barbanza y O Salnés, esa crisis mantiene bloqueado el vial de la Costa da Morte. En el plano aeroportuario, la pelota está en el tejado de Fomento, pero la Xunta tendrá que estar encima para que el nuevo comité técnico que debe coordinar la oferta de las tres terminales cumpla sus cometidos. De momento, la cosa va sin prisas.

El nublado horizonte de Sogama

La reforma energética, que eliminó las primas que Sogama recibía por quemar la basura de 296 concellos adheridos, no solo ha encarecido sus facturas. También cubre de sombras un sistema que ya no es tan rentable y que habrá que remodelar. Es solo una parte de la ingente labor en la que Vázquez tendrá que aplicarse.