Las partes reflexionan sobre la casación en el Supremo, lo que genera un serio debate en Nunca Máis. El alto tribunal apenas la admite a trámite cuando la sentencia es absolutoria
16 nov 2013 . Actualizado a las 07:00 h.Solo la modesta asociación ecologista Arco Iris ha dado un paso adelante, muy firme, para embarcarse en la dudosa empresa del recurso de casación ante el Tribunal Supremo por el caso Prestige. Los demás se lo piensan mucho, pues son conscientes de que el alto tribunal apenas acepta recursos en casación de sentencias absolutorias. La admisión a trámite, además, se hizo más compleja desde que el Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo alertó de que en algunos recursos se estaban cambiando los hechos, algo que no se puede hacer. Se trata de un recurso complejo en el que habría que encajar los hechos probados de la sentencia de la Audiencia Provincial en otra interpretación. Y eso es muy difícil.
Algunos de estos argumentos se manejaron en una reunión reciente de Nunca Máis, en la que se optó por no presentar recurso. No solo por las cuestiones técnicas, sino para evidenciar la desconfianza en la Justicia. Pero otros sectores del colectivo no están de acuerdo y creen que la plataforma debe llegar hasta el final en la búsqueda de responsabilidades. Habrá un pulso entre ambas sensibilidades, pero parece que hay simpatizantes que no quieren quedarse atrás una vez que vieron que Arco Iris se ha decidido.
También la Abogacía del Estado y la Fiscalía estudian el encaje de su recurso en las particulares características jurídicas de la casación. Los fiscales del Supremo son expertos en estas lides y es probable que su opinión sea tenida muy en cuenta. El gabinete jurídico de la Xunta está en contacto con el ministerio público y los letrados de la Administración central para ver las posibilidades de un eventual recurso. Hay quince días de plazo.
Difícil encaje
A la dificultad de acudir a esta opción también se refirió ayer el magistrado del Tribunal Supremo Luciano Varela, quien eludió valorar ayer en Pontevedra la sentencia sobre el Prestige, pero sí se refirió a la posibilidad de que se interponga un recurso de casación. «La doctrina del Tribunal Supremo sobre las sentencias absolutorias deja muy escasísimo margen al recurso, salvo por nulidad de actuaciones, pero nunca por cuestión de fondo, o sea que no sé yo las posibilidades que puede tener». «En todo caso -dijo- no quiero hablar del tema».
Y es que Varela podría ser, en caso de que finalmente se interponga el recurso, uno de los magistrados que se ocupase del asunto: «Somos quince y lo formamos cinco, entonces tengo un 33 % de posibilidades de que me toque, suponiendo que no vaya a pleno».
Varela participó en Pontevedra en unas jornadas sobre derecho penal organizadas por la asociación Jueces para la Democracia. Desde este colectivo se aseguró que «quedan moitas responsabilidades xurídicas e políticas que dirimir».
Xermán Varela, portavoz de la asociación en Galicia, señaló que entiende «a rabia» que ha producido el fallo, pero en este sentido el juez advirtió que «se poñemos expectativas que a sanción se vai producir nun proceso penal, o máis probable é que acabemos frustrados. A sociedade non pode crer que a única resposta que ten nas súas mans é o proceso penal». «O medio ambiente non o protexemos co dereito penal», añadió Varela.