En apenas quince días debe enfrentarse al debate sobre el estado de la autonomía, a la aprobación de los presupuestos del 2014 y al encuentro con Besteiro
10 oct 2013 . Actualizado a las 07:00 h.Afronta Feijoo a partir del lunes una quincena clave: debate sobre el estado de la autonomía, del día 15 al 17; aprobación del proyecto de presupuestos de la Xunta para el 2014, el 18; y, unas jornadas más tarde, encuentro con el nuevo secretario xeral de los socialistas, José Ramón Gómez Besteiro, una entrevista en la cual aguarda «ver confirmado que el PSdeG quiere volver a liderar la oposición y hacer las cosas de forma distinta». De cómo salga parado de ese par de semanas dependerá en parte el futuro inmediato del presidente.
En muchos sentidos, con ese formato de discutir qué tal le va a la comunidad, para el Feijoo gobernante será el debate de las primeras veces: el primero de la legislatura, el primero sin Pachi enfrente, el primero con más de dos rivales, el primero contra Beiras, el primero contra Jorquera, el primero contra Méndez Romeu, el primero de tres días de duración, el primero con el número de propuestas de resolución limitadas a 50 por partido, el primero en otoño... No por ello planea desdeñar fórmulas clásicas, como la de ofrecer a la oposición pactos concretos, que ya ensayó, sin éxito, en su última investidura, el noviembre pasado. A preparar a fondo el combate, no obstante, comenzará el sábado, aunque sus conselleiros ya le han hecho llegar varios informes.
Las cuentas públicas para el año próximo las tiene más avanzadas; de hecho, casi a punto. En realidad, serán las más bajas desde el 2005 e implicarán un recorte inversor de al menos 24 millones de euros respecto a las del 2013, que, en comparación con las del 2012, ya contenían un tijeretazo de 222. Sin embargo, el jefe del Ejecutivo proyecta venderlas como las de mayor gasto social de la historia en términos relativos (un 80 % del total), amén de como las primeras desde su llegada a Monte Pío que prevén crecimiento económico y menos paro. Lo hará, eso sí, «con cautela». No están todavía para fiestas los hogares.