Una cosa son los discursos públicos, los agrios debates, las demostraciones de poder en la calle por medio de manifestaciones multitudinarias o las expresiones de firmeza del Gobierno ante los desafíos. Y otra muy distinta son lo hechos, el Boletín Oficial del Estado y los Presupuestos Generales del Estado para el 2014. Durante el último año hemos asistido a la repetición desde Cataluña del conocido discurso del «España nos roba». Y, sin poner en duda el arraigado anhelo de independencia política, es innegable que ese discurso es también una forma de presionar al Gobierno para que mejore la financiación de Cataluña. De intimidar al Ejecutivo central hasta el punto de que ceda a la tentación de, ante el riesgo de secesión, hacer pasar como un mal menor la mejora de la financiación y la concesión de nuevos beneficios fiscales para Cataluña.
Hoy mismo dispondremos de una buena guía para comprobar si es ese el camino que pretende recorrer Mariano Rajoy. El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, presenta hoy en el Congreso los Presupuestos del 2014 con el desglose territorializado por autonomías, lo que permitirá conocer cuáles mejoran respecto al pasado ejercicio y cuáles retroceden. Algo inevitable, porque solo hay una tarta a repartir. Y si alguien aumenta el tamaño de su porción, será siempre a costa de otro.
Aun así, y vista el pasado viernes la capacidad de Montoro para enredarse en meandros discusivos con tal de no ofrecer datos concretos, no será fácil desbrozar las cuentas públicas. Pero las últimas reflexiones de Rajoy llevan a pensar que la Generalitat de Cataluña podría salir bastante contenta en el reparto que se conocerá hoy, aunque nadie duda de que se quejará. ¿Será Galicia una de las que tengan que ceder parte de su pastel para contentar a Cataluña? No sería de extrañar, una vez que se ha oficializado el discurso de que aquellos que tienen sus cuentas más saneadas no deben ser favorecidos sino que deben ser los incumplidores los más beneficiados.
Por si acaso, y en previsión de males mayores, Alberto Núñez Feijoo ya se ocupó de vender como un gran logro el que Galicia vaya a recibir un mejor trato que otras comunidades autónomas en el reparto de los fondos europeos para el período 2014-2020 que son asignados directamente por el Gobierno español. «No tengo ningún interés en mostrar problemas con nadie y mucho menos con otras comunidades autónomas», dijo Feijoo para no explicar los criterios con los que se ha hecho ese reparto. Habrá que estar atentos hoy al desglose de los presupuestos para saber si Feijoo podrá mantener ese discurso o será Cataluña la que coja el dinero sin explicar los criterios de reparto para no tener problemas con las demás autonomías.