Un mes después del siniestro, el ADIF se ha limitado a reducir la velocidad por Angrois, sin afrontar medidas gruesas
25 ago 2013 . Actualizado a las 06:00 h.Un mes después del accidente en Angrois, las medidas adoptadas por el ADIF (encargado de la estructura) y Renfe (al mando de los trenes y de los maquinistas) se han quedado en la superficie. No se ha entrado en las decisiones gruesas comprometidas tras el siniestro del 24 de julio, como la revisión general del cuadro de velocidades o de las señalizaciones en la red ferroviaria. Por ahora, la respuesta se limita a la colocación de unas balizas y a una nueva información al conducor, limitandi, temporalmente, el paso por la fatídica curva a 30 kilómetros por hora. Antes del 27 de junio (cuando se tomó esa medida) el paso estaba habilitado a 80. El Alvia que descarriló llegó allí a más del doble.
«Para adoptar otro tipo de decisiones de mayor calado aún es pronto, son costosas en tiempo y también en dinero», coinciden técnicos que conocen bien el funcionamiento de ambas empresas públicas, pero que piden el anonimato.
La medida adoptada mitiga el brusco paso de 200 a 80 kilómetros por hora en un estrecho margen de espacio y tiempo. Era una de las deficiencias expresadas por los maquinistas tras el accidente. La reducción ha llegado junto a una nueva señalización lateral por parte del ADIF. Tiene su explicación: «Antes la velocidad permanente era de 80 y este tipo de velocidades no tienen ningún tipo de protección ni señalización en el ADIF, al menos hasta el momento», explica un especialista en seguridad ferroviaria. «Al implantar una limitación temporal a 30 -añade- sí es obligatoria por reglamento señalizarla con carteles laterales de preanuncio, anuncio e inicio y fin, y protegerlo con balizas ASFA». Esas nuevas balizas logran reducir la velocidad: la primera lleva de 200 a 160; y la segunda, de 160 hasta 80 y luego a los 30 marcados. Están colocadas a una debida distancia según la curva de frenado.
¿Lo instalado es suficiente para evitar que se repita la tragedia? En principio, sí. «Avisa al maquinista, le supervisa y además si rebasa la velocidad permitida hace un frenado de emergencia a cero», apuntan técnicos consultados. ¿Es el mejor sistema posible? No. Para eso habrá que esperar a que pueda empezar a funcionar el ERTMS 2, un sistema muy avanzado que -resumiendo-permite que el tren vaya en un modo casi automático. Está instalado en la vía, y está instalado en los Alvia, pero por un problema de compatibilidad entre esos equipamientos (uno lo puso una empresa, el otro, otra compañía) no funciona. Si hubiera estado listo el 24 de julio del 2013 todo lo que pasó a partir de las 20.41 horas no hubiera sucedido.
Por ahora, no ha habido más modificaciones. Tampoco en los protocolos de seguridad internos del ADIF, coinciden las fuentes consultadas. Mientras se planea un apuntalamiento de la seguridad («todo está en revisión», dijo la ministra»), el ADIF y Renfe tienen otro frente: el judicial. Al primero tiene encima una posible imputación a sus técnicos en un soterrado pulso con el juez; el segundo, la propia defensa del maquinista, uno de sus empleados, que también está encausado.
Atropello mortal en Tarragona
Justo al cumplirse un mes del trágico siniestro en Angrois el tren se cobró una nueva víctima. Una joven de 16 años murió en la madrugada del sábado tras ser atropellada por un tren de mercancías en Ascó (Tarragona). La máquina arrolló a la menor cuando cruzaba la vía del tren en el área de la estación, según fuentes del ADIF. La joven iba acompañada de otra chica que resultó ilesa. Según algunas fuentes, ambas se alejaban de un concierto que se estaba celebrando cerca de la zona en que sucedió el accidente.