La mujer con tres hijos pequeños, sin ingresos y amenazada de deshaucio por su casera empieza a recibir ayuda
17 jul 2013 . Actualizado a las 11:54 h.Sigue teniendo gravísimos problemas económicos, la nevera medio vacía y un futuro más que incierto, pero la ribeirense Beatriz Jorge Carreira, que ayer lanzaba un desesperado mensaje de socorro, está «tranquila e un pouco animada». Y es que, desde la plataforma barbanzana de Stop Desahucios no solo se brindaron a ayudarla, sino que ya empezaron a analizar varias posibilidades para tratar de evitar que se quede en la calle con sus tres hijos de once, seis y cinco años.
La gran preocupación de Beatriz Jorge sigue siendo la deuda de unos 1.300 euros que tiene contraída con su casera, que el pasado jueves le daba un ultimátum y le fijaba un plazo de quince días para abonar dicha cantidad. El portavoz de Stop Desahucios en Barbanza, José Manuel Pena, se comprometió ayer a negociar una moratoria: «Se estiveramos diante dunha hipoteca, o aprazamentos estaría garantido, pero penso que non haberá problema».
Posible realojo
Aún así, la cuestión que se plantea es evitar que esta deuda vaya a más. Para ello, Stop Desahucios contactó con el departamento de Servizos Sociais de Ribeira, con el fin de ver la posibilidad de tramitar una ayuda de emergencia, que se destinaría al pago del alquiler, e incluso de analizar el posible realojo de Beatriz Jorge y sus hijos en una vivienda de alquiler social. En este caso, la ribeirense tendría que pagar menos de 150 euros al mes.
Pese a que estas alternativas que ayer se pusieron sobre la mesa constituyen un soplo de esperanza para Beatriz Jorge, ahora falta confirmar que realmente se cumplen los requisitos para que pueda acceder a alguna de estas ayudas.
De la sede de Stop Desahucios, la ribeirense no se fue con las manos vacías. Se llevó una bolsa con medio centenar de latas de atún que las empresas de la zona donan para atender casos de emergencia como este. «Pasta teño, así que contamos xa con comida para un mes», señalaba.
Podrá alternar el menú con las cajas de comida que concede la Fundación Amigos de Galicia, una alternativa de la que Beatriz Jorge ya se venía beneficiando. Aún así, la ribeirense necesita con urgencia otros alimentos como leche -«quédanme catro cartóns»- y un trabajo: «Só quero poder manter aos meus fillos, é a miña única ilusión».