Mario Picazo responde como un ángel caído del cielo cuando se le pregunta por la polémica meteorológica: «Habrá verano, tardará un poco en llegar, porque junio parece que va a ser un poquito fresco aún, pero llegará el sol». Lo dice con esa sensibilidad científica que da haber vivido muchos años en el norte, para no herir allí donde los franceses han puesto la bayoneta de la isobara. En Galicia siempre llueve a disgusto de todos, así que Picazo coge con pinzas la información gabacha y se arriesga como el hombre del tiempo que es, con espíritu variable. «Las predicciones estacionales -explica- hay que tomarlas como una tendencia. Pero decir que será el más frío desde 1816 me parece una barbaridad. Lo habrán hecho para darse bombo y platillo, pero no pueden hacerse predicciones tan rotundas a largo plazo. En 1816 ni siquiera había muchos observatorios meteorológicos. Yo suelo mirar las comparativas de distintos centros de investigación que generan esos modelos de predicción y hay tendencias en dirección contraria». ¿Es entonces la meteorología una ciencia inexacta? «No, pero hay pequeños piques entre agencias y centros de investigación porque cada uno tiene su herramienta y la tiene que defender».
Picazo, desde Telecinco y la web tiempotv.com, intenta aproximarse al futuro con corazón y cabeza. «Yo cuido mucho dónde pongo la nube -indica- porque sé que la percepción del tiempo no es igual para un señor de Valencia que para un gallego. Nosotros en el telediario estamos muy limitados a la hora de poner los símbolos, por eso pienso siempre en el significado que van a tener en el norte, donde el consumo meteorológico es mayor y la gente es más sensible a los cambios». ¿Y qué hay del verano? Picazo también espera con ansia el anticiclón para descansar de una primavera muy revuelta que exige más concentración en su trabajo: «El arranque será fresco, pero en julio y agosto la tendencia se normaliza. ¡No estaremos hasta septiembre con bufanda!». Y es que, bien mirado, Picazo es un sol. Da ánimo.