El líder del PSOE frena el intento de Pachi Vázquez de promover una consulta entre todos los militantes y solo acepta que elijan a los delegados para el cónclave
20 mar 2013 . Actualizado a las 03:01 h.Alfredo Pérez Rubalcaba ha apagado el fuego gallego y ambas partes han tenido que ceder. El líder del PSOE se ha reunido esta mañana con el secretario general de los socialistas gallegos, Pachi Vázquez, en la sede de la calle Ferraz para acordar una fórmula que reforzará la participación de los militantes en la elección del próximo líder del PSdeG, pero que frena las primarias informales que se reclamaban desde Galicia.
Según la nota de prensa que difundió el PSOE tras el encuentro, se trata de «un procedimiento acordado entre las dos direcciones, que no contraviene los estatutos y reglamentos del PSOE y que permite desarrollar la voluntad de ambas direcciones de desarrollar al máximo la participación directa de los militantes».
Según fuentes socialistas, esta fórmula es «similar a los caucus estadounidenses», en los que los delegados se comprometen a votar por un determinado candidato en el congreso. La fórmula elegida consiste en que este caucus se celebrará simultáneamente en todas las agrupaciones socialistas gallegas el día 1 de junio. Los militantes podrán votar en urna, como siempre hicieron, por la lista de delegados que quieren que los represente en el congreso, pero con la diferencia de que esta lista estará encabezada simbólicamente por el precandidato a la secretaría general. Es, ni más ni menos, la fórmula que Ferraz le ofreció a Pachi Vázquez a finales de febrero, y que el líder del PSdeG rechazó para proponer abiertamente las primarias informales o, en su defecto, una consulta abierta a toda la militancia para elegir al secretario general.
Para llevar a cabo este procedimiento, se va a redactar en las próximas semanas un reglamento «ad hoc» que establecerá que las candidaturas para la elección de delegados que se presenten en las agrupaciones sean encabezadas por los respectivos candidatos a la secretaría general.
Este procedimiento acordado entre el PSOE y el PSdeG permitirá, según la nota de prensa el recuento del voto directo de los militantes a los candidatos a secretario general, a la vez que perfeccionará el sentido del concepto «delegado», aquel en quien los militantes delegan su voto en un congreso con un mandato expreso. De igual modo, se refuerza la transparencia en la elección, cree Ferraz, y se respetan los estatutos del PSOE, algo que no ocurría con la elección directa del secretario general a través de una consulta abierta a todos los militantes.
La nota de prensa remacha para concluir que esta fórmula permite «la participación directa de los militantes en la elección del secretario general», aunque se limitará a la elección de la lista de delegados que respalden a un determinado precandidato.