La relatividad del poder

GALICIA

07 feb 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

En la vida todo es relativo. También el poder. José Luis Baltar lo está comprobando estos días. Y es que a pesar de la sensación de apego que transmiten las imágenes del tumulto, a pesar de la presencia de un buen número de alcaldes a las puertas del Pazo de Xustiza de Ourense, a pesar de los abrazos de algunos incondicionales, hubo quien ayer abandonó al exbarón. Fueron muchos los que lo apoyaron en uno de sus días más duros: las huestes baltaristas, los que estarán siempre, caiga quien caiga. Pero fueron infinitos los que se quedaron en casa, aunque eran de «los suyos» hasta anteayer. La suspensión de militancia del Partido Popular que él mismo se prescribió al hacerse pública la querella hizo que nadie acudiera empujado por las siglas: no hubo apenas gaviotas sobrevolando Ourense en el Día B. Y el frío que hace fuera del poder provocó que otros no quisieran ponerse el abrigo en la gélida tarde de la declaración.

El poder es relativo. Lo tienes y todos quieren estar a tu lado. Lo pierdes y... ¿quién me dices que eres?