«Hay que tomar medidas para prevenir los suicidios»

Jorge Casanova
JORGE CASANOVA REDACCIÓN / LA VOZ

GALICIA

Ferrer aboga por políticas que protejan a los individuos

12 nov 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

En España solo hay dos unidades específicas de prevención del suicidio. Una de ellas está en Ourense. La crisis se está notando en las consultas y el doctor Ferrer, alerta de que, si no se toman medidas de protección social, el problema se agravará.

-¿Cómo está incidiendo la crisis en los suicidios?

-Con los datos en la mano, no se puede decir que hayan aumentado, si bien es cierto que no existe un sistema eficiente para monitorizar el problema. Los datos del INE llegan con dos años de retraso y, los últimos, no apuntan por ahí. En Grecia sí. Allí se han duplicado.

-¿Y en el trabajo en la unidad, tampoco lo notan?

-En la consulta sí. Tratamos cada vez más gente cuyo principal problema es económico. Esos problemas se convierten en un estigma social. Un desahucio por ejemplo supone un fracaso absoluto. Hay que tomar medidas porque si no se ponen en marcha políticas que arbitren soluciones intermedias, que protejan a los individuos, veremos cómo la tasa de suicidio aumentará.

-¿Somos los gallegos más proclives al suicidio?

-Asturias y Galicia tienen las tasas más altas de España. La razón no se conoce con exactitud, pero es cierto que las dos comunidades están muy envejecidas y tienen una gran dispersión poblacional. Edad y soledad son dos factores de riesgo importantes en estos temas.

-¿Cómo funciona su unidad?

-Hacemos una labor preventiva. Sabemos que quienes intentan suicidarse, en un 60 % acuden al médico un mes antes de hacerlo. Por eso alertamos a los médicos de atención primaria, para que estén atentos y detecten el riesgo; que lo exploren abiertamente con el paciente. Si lo consideran necesario, se les deriva a la unidad, donde se hace un primer seguimiento semanal con una serie de terapias. Al cabo de un año hacemos una entrevista de refuerzo. Hasta ahora hemos conseguido dividir el riesgo por dos.

-¿Deben hablar los medios del suicidio o es mejor silenciarlo?

-Debe hablarse del suicidio, aunque con un enfoque correcto. En Grecia, algunos suicidios muy mediatizados contribuyeron a generar un cierto efecto contagio que hay que evitar. Existen una serie de normas generales que recomienda la OMS y creo que es un error no hablar de ello. Hay formas de prevenirlo, de detectarlo precozmente y aplicar un tratamiento al paciente. Cuando el problema se encaró de forma correcta, las víctimas en carretera empezaron a decrecer. Hoy mueren en España más personas por suicidio que por el tráfico, así que creo que se debería llevar adelante alguna campaña de prevención para paliar este problema. A la hora de informar sobre un suicidio es importante reseñar que hay alternativas, que la víctima no pidió ayuda, que no acudió al médico...

-En toda España solo hay otra unidad como la suya...

-Sí, está en Barcelona. Nosotros somos una unidad piloto que se creó en el 2008 con asistencia desde abril del 2009. Se creó en Ourense porque era la provincia con una tasa más alta y la intención era comprobar su eficacia y extenderlo al resto de Galicia. Y en eso estamos.

-¿Cómo se detecta a alguien en riesgo de suicidio?

-El suicidio es una conducta, no una enfermedad. Actualmente se estudian algunos marcadores genéticos, pero influyen muchos factores. La persona en riesgo puede identificarse porque se enfrenta a un dolor insufrible; se encuentra en un entorno de soledad, lo que le hace pensar que nadie le ayudará y cree que eso que le está ocurriendo no tiene solución y que es intolerable. Estos son los tres factores fundamentales.