Greenpeace pide cambiar la ley para evitar otro «Prestige»

María Vidal Míguez
maría vidal A CORUÑA / LA VOZ

GALICIA

Los responsables de Greenpeace, con Manuel Rivas.
Los responsables de Greenpeace, con Manuel Rivas. césar quian< / span>

Los activistas presentaron un informe sobre la marea negra

06 nov 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

El director ejecutivo de Greenpeace, Mario Rodríguez, instó ayer al Gobierno a realizar un cambio en la legislación del transporte marítimo para que no se repita otra catástrofe medioambiental como la que provocó en noviembre del 2002 la marea negra del Prestige en las costas gallegas. «Nadie piensa que no vaya a haber otra marea negra, el problema es saber cuándo y dónde», explicó Rodríguez, que presentó ayer en A Coruña, junto con el escritor Manuel Rivas, el informe Otro Prestige es posible.

Los activistas también urgen un cambio en el modelo energético, «que esté al servicio de los ciudadanos, de la salud y del clima, y no de las compañías energéticas». En este sentido, no ven con buenos ojos la construcción de punta Langosteira.

Entre las conclusiones que se extraen del documento, figura que el régimen de responsabilidades apenas ha cambiado, «ya que se mantiene el mismo patrón de comportamiento y se permiten estos entramados que hacen prácticamente imposible delimitar las responsabilidades», advirtió Rodríguez, quien subrayó que la Unión Europea sigue permitiendo la circulación de buques monocasco por aguas europeas.

No obstante, el director de Greenpeace señaló que en lo referente a las medidas anticontaminación «sí que se han realizado avances importantes, ya que hace diez años no existía ninguna medida».

Por su parte, el escritor Manuel Rivas subrayó que en materia de seguridad marítima «todavía estamos na prehistoria». Para Rivas, «a oportunidade que tíñamos de crear un referente exemplar», el juicio que comenzó el pasado 16 de octubre, es «frustrante» porque «os verdadeiros responsables da catástrofe no están sentados no banquillo, empezando polo entonces ministro de Fomento, Francisco Álvarez-Cascos».

Todos estuvieron de acuerdo en que en la crisis del Prestige los políticos fallaron, al tiempo que denunciaron que diez años después de la catástrofe todavía se carece de un estudio integral sobre los daños provocados por la marea negra.