Si alguna vez los políticos fueron ellos y sus circunstancias, hoy son ellos y su cohorte de asesores. El número de miembros del cuerpo pretoriano encargado de dar consejos, adular, elaborar discursos y hacer de cortafuegos con periodistas y ciudadanos queda al libre albedrío del gobernante de turno, que muy pocas veces se conformará con el personal del que ya dispone su Administración, normalmente mejor preparado. Dentro del cuerpo de asesores hay dos categorías: los eventuales y los que, con el tiempo, logran consolidarse, dando lugar a circunstancias tan peculiares como la de la Diputación de Ourense, que presume de tener solo dos... Cuando el ciudadano ejerce su derecho al voto, en realidad no vota a un candidato. También vota a sus asesores, tan inexplicablemente necesarios para el gobernante-tipo que preferirá cerrar una biblioteca, subir los impuestos o animar a los vecinos a apretarse el cinturón con tal de no desprenderse de ellos.