Promotores y concellos empiezan a actuar para rematar edificios

maría cedrón REDACCIÓN / LA VOZ

GALICIA

JOSE MANUEL CASAL

La idea es liberar el «stock» de segunda vivienda que hay en la costa

26 mar 2012 . Actualizado a las 11:51 h.

La carretera de la costa que atraviesa A Mariña lucense es un mar de esqueletos. A ambos lados de la vía hay estructuras de lo que pretendían ser, en su mayoría, segundas viviendas para veraneantes. Pero el parón inmobiliario y, en el caso de Barreiros, la anulación en el 2007 por parte del Gobierno bipartito (PSOE-BNG) de los permisos de obra concedidos en su día por el Ayuntamiento, dejó paralizados la mayor parte de esos bloques de viviendas.

Cerca de cinco años después parece que la actividad empieza a retomarse tímidamente y en algunos inmuebles parados comienzan a verse obreros colocando ventanas o levantando alguna pared. Entre otras cosas porque, en el caso de Barreiros, la nueva Xunta del PP promovió un acuerdo con el Concello y la Diputación para retirar los contenciosos que había sobre las licencias y poder retomar el trabajo parado en su día. Pero también porque algunos promotores a lo largo de todo el litoral gallego están buscando alternativas para acabar los inmuebles empezados y liberar el stock que tienen en cartera.

De hecho, tal y como confirman desde la Consellería de Medio Ambiente, Territorio e Infraestruturas, muchas empresas del sector están pidiendo ya entrar en la Bolsa de Viviendas de Precio Tasado para dar salida a edificios que no han conseguido meter en el mercado. La rebaja de algunos impuestos como la bonificación de un 40 % del IBI durante los primeros años desde la compra y unas tarifas parecidas a las de la vivienda de protección oficial (VPO) son algunas de las ventajas que tiene este programa destinado a inmuebles libres.

Pero las ideas son muchas más. Un empresario de Laxe explica por qué buscan alternativas. «Non é para ganar cartos é para quitar de enriba un problema e darlle unha solución», dice este promotor que pidió incluir un inmueble que llevaba parado tres años en la bolsa de VPO, por lo que ahora ha podido volver a construir. «Tiven que devolver os cartos a aqueles que compraran aí», explica, y al mismo tiempo también reclama a los ayuntamientos que intervengan en el tema «porque están perdendo de ingresar ao ter vivendas paradas».

Zonas de mayor bum

Porque el parón no solo cogió por sorpresa a los promotores de A Mariña, también al desproporcionado mercado de los inmuebles turísticos en otros puntos de la costa como, por ejemplo, algunos concellos del entorno de Ferrolterra, en la Costa da Morte, Barbanza o, ya más al sur, en Nigrán o Baiona. «Houbo concellos no Barbanza, como Ribeira ou Boiro, onde o número de licenzas de obra chegou a superar algún ano ás que se daban en Santiago», explica el representante de la construcción de la comarca de Barbanza, Andrés Teire. Y nombra también Rianxo. «Porcentualmente foi o que tivo un maior crecemento na zona do Barbanza», dice. De ahí que las viviendas deshabitadas o inacabadas hayan pasado a formar parte del paisaje de algunos de los ayuntamientos costeros.

Además, hay concellos que se están poniendo serios contra los esqueletos o con los inmuebles a medio hacer. Un ejemplo de esta política es Miño. De hecho, no hace mucho ha abierto un expediente de caducidad de licencia a unos edificios que todavía están en estructura y que se ven en lo alto al final de la playa que lleva el nombre del municipio. En este momento están en fase de alegación y, según fuentes del Concello, en caso de que no pidan una nueva licencia el Ayuntamiento abrirá un expediente de derribo.

Otro ejemplo, pero en el sur, es la situación de Nigrán. El nuevo Gobierno del PP está tratando de aprobar el plan general para resolver ese tipo de problemas urbanísticos. Este podría estar listo para ser aprobado en meses, según aseguran fuentes del municipio.

«Os concellos deben intervir porque senón perden

ingresos»

Empresas del sector están pidiendo entrar en la Bolsa de Vivendas