La fiscala ribeirense solicitó también el sobreseimiento al no hallarse indicios de criminalidad suficientes
23 feb 2012 . Actualizado a las 07:00 h.Con la intención de esclarecer el caso de la compostelana María José Arcos, a la que se le perdió la pista en Corrubedo en el año 1996, el Juzgado de Ribeira reabrió su caso en el 2010. Pero el hecho clave no tuvo lugar hasta el 5 de abril del 2011, cuando fue detenido un amigo de la mujer por su presunta vinculación con la desaparición. Se trataba del cámara de televisión Ramiro Villaverde. Su nombre había estado durante mucho tiempo relacionado con este caso, pero hasta entonces figuraba solo como testigo. Ahí pasó a tener calidad de imputado. Se registraron sus fincas, también sus viviendas... Pero no se encontraron ni restos de María José ni tampoco pruebas concluyentes. Por tanto, este lunes, la actual titular del juzgado que reabrió la causa decidió archivarlo de forma provisional. Previamente, la fiscala se había pronunciado en ese mismo sentido.
La detención de Ramiro Villaverde, quince años después de la desaparición de María José Arcos, dio un nuevo impulso al caso. Por primera vez se imputaba a alguien por este caso. Sorprendió que se hiciese después de tanto tiempo, y sobre todo, porque no parecía haber pruebas nuevas. Ahora se sabe que se decidió remover en este asunto para tirar de algún cabo suelto en la instrucción. Por ejemplo, por el hecho de que una de las hermanas de la víctima dijo haber recibido llamadas de un hombre indicándole que el 14 de agosto de 1996 -el día antes de la desaparición- vio a María José Arcos entrando en el domicilio de Ramiro Villaverde en Luou (Teo). Y también que entre el 16 y el 18 de agosto vio a esta última persona dirigiéndose a una finca portando fertilizantes y una fresadora.
Pista falsa
Se decidió entonces identificar a todos los residentes próximos a ese domicilio, pero, tal y como señala la fiscala, se averiguó «que no existe ni existió ningún vecino que pudiese haber presenciado tales hechos». Eso, junto al hecho de que Ramiro Villaverde negó su participación en los hechos y de que en los sucesivos registros de sus fincas y propiedades no se encontró ningún resto de la víctima, ni tampoco pruebas concluyentes, llevó al Ministerio Fiscal a solicitar el sobreseimiento provisional de este caso, entendiendo que no hay indicios de criminalidad suficientes. El escrito de la fiscala ribeirense fue emitido el día 13.
Solamente unos días después, el 20, la titular del Juzgado número 1 de Ribeira dictó un auto en el mismo sentido, por lo que el caso de María José Arcos vuelve a quedar archivado. Eso sí, se trata de un auto recurrible, tanto ante el juzgado ribeirense como luego ante la Audiencia Provincial. Cabe pensar que la acusación particular, que ejerce la familia de María José Arcos, va a obrar en ese sentido. No en vano, su carácter luchador se dejó ver a lo largo de estos quince años y, de hecho, en las instancias judiciales se reconoce que si llegó a reabrirse este asunto fue por la tenacidad y esfuerzo de la familia.
Por tanto, el archivo provisional de la causa no equivale, ni mucho menos, a que el caso se cierre para siempre. Para empezar, y tal y como se indicó, el auto es recurrible. Y, para continuar, la causa puede reabrirse si aparecen nuevas pruebas.
Villaverde quedó libre en mayo
El cámara de televisión Ramiro Villaverde fue detenido en abril del año 2011 y, unos días después, el juez que en aquel momento estaba al mando del Juzgado número 1 de Ribeira -un profesional que trabajaba como sustituto, que había heredado el caso de su antecesora y que ahora ya no está en esta plaza- ordenó su ingreso en prisión. No obstante, la defensa del acusado reclamó y la Audiencia Provincial de A Coruña le dio la razón; procediendo a excarcelar a Villaverde. Desde entonces, el hombre está en libertad. Primero estuvo de baja, aunque poco después se reincorporó a su trabajo.