«Vamos a cumplir con los gallegos», aseguró en la toma de posesión de Juárez, después de lanzar dudas sobre la financiación del proyecto
10 ene 2012 . Actualizado a las 11:28 h.La ministra de Fomento, Ana Pastor, dejó la semana pasada muchas preguntas en el aire sobre el futuro del nuevo acceso ferroviario de alta velocidad a Galicia. Sembró dudas sobre la financiación del proyecto, dio más importancia a pagar las obras ya inauguradas que a afrontar las que están pendientes y confió cualquier decisión al resultado de la auditoría de cuentas que ha iniciado en su departamento. Este discurso contenía más incertidumbres que el que ayer ofreció durante el acto de toma de posesión de Samuel Juárez como nuevo delegado del Gobierno. En esta ocasión, la ministra elevó su compromiso con las infraestructuras gallegas. Aseguró que la comunidad tiene «aspiraciones legítimas» en este campo y se mostró favorable a «intentar que puedan llevarse a cabo».
A este respecto, Ana Pastor reclamó al nuevo delegado del Gobierno que la ayude en esta tarea. «Tenemos compromisos con los gallegos, que vamos a llevar a cabo, y vamos a cumplir con los gallegos», precisó, haciendo especial énfasis en el AVE, la seguridad de la red viaria y las conexiones ferroviarias con los puertos.
De hecho, anunció una reunión en las próximas semanas con el alcalde de A Coruña para desbloquear el acceso por tren al puerto exterior de punta Langosteira. Sobre el escenario general del futuro de la obra pública en la comunidad, la ministra fue muy clara sobre sus intenciones: «Galicia estará en la primera división de las infraestructuras», concluyó.
Reuniones con partidos
Pastor anunció que en los próximos días se reunirá con los representantes de los partidos políticos para abordar los objetivos de su ministerio para esta legislatura. En estas reuniones se les informará de «cómo está la situación y cuáles pueden y deben ser los mejores proyectos para el futuro». El objetivo de la ministra es «llegar a acuerdos, escuchar y alcanzar pactos, porque solo así la sociedad saldrá adelante».
Precisamente los partidos gallegos se mostraron ayer muy críticos con la posibilidad de que se esté preparando un nuevo retraso sobre los plazos del pacto del Obradoiro (finales del 2015). Tanto el PSOE como el BNG creen que el presidente Feijoo, al asegurar en una entrevista en La Voz que no es técnicamente posible acabar el AVE antes del 2018, «está poñendo a venda antes que a ferida», dijo el portavoz parlamentario del PSdeG, Abel Losada.
Los socialistas hablan ya abiertamente de paralización de las obras ferroviarias en Galicia, y el portavoz parlamentario del BNG, Carlos Aymerich, cree que Feijoo actúa como «mordomo» de Rajoy al preparar a la sociedad gallega para el eventual retraso.