La marea roja afecta ya al 80 % de los polígonos de bateas

espe abuín, Bea costa REDACCIÓN / LA VOZ

GALICIA

Mar dice que la virulencia del episodio alcanza de nuevo niveles históricos

08 sep 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

Si la marea roja que el año pasado afectó a las rías gallegas fue una de las más virulentas de la historia, la que ahora castiga el final del verano no le queda a la zaga. Fuentes de la Consellería do Mar explicaron que el nivel de toxicidad que se registra en las aguas «é moi semellante á do ano pasado». Y no se ha registrado una disminución de células lipofílicas, al contrario, el episodio sigue en ascenso, aunque desde el Instituto Tecnolóxico do Mar (Intecmar) no se atreven a vaticinar ni por aproximación la duración del episodio.

El pronóstico de que la marea roja solo podía ir subiendo lo clavaron. A finales de la semana pasada, la marea roja mantenía cerrados dos tercios de los polígonos. Ayer, la toxina había arreciado y afectado al 80 % de las zonas acotadas para la cría de mejillón.

Hoy, el bivalvo gallego solo puede salir de alguna de las once áreas que todavía quedan abiertas a la extracción: cinco polígonos en la ría arousana y seis en la de Vigo. Mientras en esta última los viveros del interior de la ría se han mantenido a salvo de la toxina -no se ha cerrado ninguno más desde el sábado-, en Arousa las células lipofílicas -diarreicas- provocaron el martes la clausura de seis polígonos a la vez. Y hay otros dos, los situados más próximos a la costa, que están próximos al cierre.

Campañas al ralentí

Pese a todo, el sector todavía está tranquilo. Primero porque ya dan por descontado que a estas alturas del año lo más habitual es que sean víctimas de un episodio tóxico más o menos prolongado. Y segundo, porque el cierre no es total -aunque desde la Consellería do Mar no descartan en que llegue a serlo- y la duración todavía es asumible. Ha ralentizado la campaña de la industria, a la que no pueden surtir en el volumen que demandan, y la de la exportación a Francia e Italia, pero aún no han saltado las alarmas.

Bancos marisqueros

La toxina se ha cebado especialmente en los polígonos de batea, pero los bancos marisqueros no han permanecido inmunes. La virulencia del episodio tóxico ha roto por segundo año consecutivo la trayectoria de una ría arousana que durante más de un lustro permaneció ajena a la marea roja. La buena racha se frustró el año pasado, cuando buena parte de los bancos de Arousa, tanto de la orilla norte como de la del sur, estuvieron cerrados por la presencia de toxina ASP. Ahora es la diarreica la que ha obligado a prohibir la extracción en dos zonas del sur de Arousa.

Tampoco se puede mariscar en un área de Vigo, en otra de Pontevedra, ni en zonas de la Costa da Morte, entre ellas la zona de Corme y Laxe, de la que se pueden extraer almejas, pero no navaja ni longueirón, porque todavía no se ha evaluado la toxicidad que presentan.