El programa del PPdeG para el tren también está en crisis

Pablo González
pablo gonzález REDACCIÓN / LA VOZ

GALICIA

El gestor de infraestructuras ferroviarias gallego se quedaría en otra entidad pública vacía de contenido -una más- si no tiene vías que gestionar. Parece obvio, pero el Ministerio de Fomento ha ofrecido en varias ocasiones a la Xunta la posibilidad de negociar la gestión de parte de las vías que el nuevo trazado de alta velocidad del eje atlántico va dejando en desuso. La Xunta, en pleno encaje de bolillos para rehacer su Presupuesto, está claro que tiene otras prioridades. Sin ir más lejos, que el sistema sanitario sea sostenible. Y ante este escenario sería casi un lujo embarcarse en aventuras ferroviarias: solo hay que mirar de reojo a la Generalitat de Cataluña, que casi está pidiendo que le quiten las competencias en Cercanías después de haberlas peleado desde el nacionalismo durante tanto tiempo. Por pedir que no sea, pero cuando hay que gestionar en época de estrechez, hasta CiU ve con buenos ojos al ADIF y a Renfe.

El ambicioso programa electoral del PP en materia ferroviaria será una de esas cosas que la crisis se llevará como un río indomable. Quizás ni siquiera haya tiempo -o ganas- para tramitar el proyecto de ley para desarrollar el artículo del Estatuto que prevé que Galicia pueda gestionar parte de su movilidad ferroviaria. Tanto ha apretado la crisis que incluso se han eliminado las subvenciones autonómicas a Renfe en las circulaciones que son deficitarias para la operadora. Al final, la gestión de una red ferroviaria de proximidad que atienda a las necesidades de los núcleos de población que quedarán al margen de la alta velocidad la heredará otro Gobierno.