El Concello cierra las duchas de las playas y prohíbe regar o llenar piscinas
09 ago 2011 . Actualizado a las 09:38 h.A pesar de la lluvia caída durante la última semana, el municipio costero de Cabanas vive una particular sequía debida principalmente a la primavera especialmente seca que ha afectado a los manantiales que abastecen a la villa. El Concello ya ha propuesto una serie de medidas de ahorro entre los vecinos. Por ejemplo, ha prohibido regar los jardines o utilizar la red municipal para llenar las piscinas privadas o lavar los coches y ha cortado el suministro diario de las duchas de las playas, y estudia iniciar cortes en el suministro. Y es que, en estos momentos, la represa en la que confluyen los manantiales del alto de Ventín se encuentra a menos del 25 % de su capacidad, aunque, según informan fuentes de Aquagest, empresa encargada de gestionar el suministro, llegó a rondar el 10 %.
Si se cumple la previsión de que el sol será la tónica de esta semana, los operarios municipales alertan de que las reservas podrían descender aún más y la villa entraría en alerta roja. Ante este panorama, los operarios prevén solicitar permiso al Concello de Pontedeume para suministrar agua del embalse vecino algunas horas del día.
Otra de las causas de este problema es el aumento de la demanda. Durante el verano, el municipio multiplica su población y, en consecuencia, la demanda de agua puede llegar a doblarse hasta los 1.200 metros cúbicos diarios, cuando durante el invierno es de 500 metros cúbicos por jornada. «La próxima semana celebramos las fiestas patronales, así que pedimos a los vecinos que sean responsables para no vernos obligados a realizar molestos cortes de agua durante el día», lamenta el alcalde de la villa, Germán Castrillón.
Problemas en Lugo y Ourense
El problema de Cabanas no es algo aislado. Y es que esta sequía está afectando gravemente a todas las provincias. En tres municipios lucenses se está suministrando agua en cisternas y el embalse que abastece a Ourense capital no llega al 7 % de su capacidad. Además, tal y como recalcó ayer el conselleiro de Medio Ambiente, Agustín Hernández, los puntos más afectados son Baiona, Brión y Ames. «A situación é preocupante, non alarmante, a pesar de que a meteoroloxía da primavera foi a máis seca dos últimos 50 anos», detallaba Hernández. La Xunta mantiene la vigilancia con actuaciones de emergencia donde sea necesario.