La noche más corta del siglo: llega el eclipse solar, el fenómeno astronómico de nuestras vidas

Xavier Fonseca Blanco
Xavier Fonseca REDACCIÓN / LA VOZ

SOCIEDAD

Preparativos para el eclipse total en el Monte de San Pedro, en A Coruña
Preparativos para el eclipse total en el Monte de San Pedro, en A Coruña Vítor Mejuto

Sobre las 20.28 horas de esta tarde la Luna ocultará el Sol y el día se apagará de forma súbita dando paso a la noche más breve del siglo. Mapa de los puntos de observación oficiales del eclipse concello por concello. La Voz se despliega por toda Galicia para retransmitirlo en directo

12 ago 2026 . Actualizado a las 16:34 h.

Siempre creímos que la noche más corta del año es la del solsticio de verano, alrededor del 21 de junio. La luz y la oscuridad se alternan cada 24 horas debido a la rotación de la Tierra, mientras que la duración de los días y las noches cambia a lo largo de las estaciones. Sin embargo, nunca tuvimos en cuenta qué sucedería si, de repente, la Luna ocultase el Sol. El resultado es una rareza: un día con dos noches, una de ellas la más breve de nuestras vidas. Para algunos gallegos será incluso más breve que para otros. Para los vecinos de Ribadeo durará 1 minuto y 49 segundos, mientras que para los habitantes de Viana do Bolo será de solo 9 segundos.

Este miércoles 12 de agosto durante un breve período de tiempo, Galicia será el epicentro mundial de un espectáculo natural tan inusual como estremecedor. Un fenómeno que podemos contemplar en este momento de la historia, pero que no existirá para siempre. Un eclipse total de Sol es posible gracias a una extraordinaria coincidencia entre los tamaños aparentes del Sol y la Luna vistos desde la Tierra. Nuestra estrella es unas 400 veces más grande que nuestro satélite, pero también se encuentra aproximadamente 400 veces más lejos. Por eso, en nuestro cielo, ambos parecen tener prácticamente el mismo tamaño. Pero la Luna se aleja de la Tierra unos centímetros cada año y llegará un momento, en el que ya no podrá cubrir por completo el disco solar. Entonces, los eclipses totales desaparecerán para siempre.

Salvo que usted tenga más de 114 años, no habrá visto desde Galicia nada igual a lo que nos espera esta tarde. Todos los eclipses solares visibles desde la comunidad desde 1912 han sido parciales o anulares. Muchos de ellos, hermosos. Algunos, inolvidables. Pero la experiencia no tiene nada que ver, porque en este caso la diferencia entre el 99,9 y el 100 % es de apenas una décima de punto porcentual y, sin embargo, representa un abismo. Es, literalmente, la diferencia entre el día y la noche

La sombra que proyecta el satélite sobre la superficie terrestre tras ponerse delante de la estrella dividirá Galicia en dos mitades. En la mitad sur será parcial extremo, un evento histórico también que asombrará a todos. Sin embargo, en todo momento quedará visible alguna parte del disco solar y, por tanto, no se hará de noche. Esto significa que las gafas de protección deberán usarse en todo momento.

En el norte de la comunidad la historia será diferente. A eso de las 20.28 horas parecerá que alguien en el cielo ha pulsado el botón de apagar. Como si de repente descubriésemos que la llegada de la noche no tiene por qué ser siempre un proceso lento y gradual. La oscuridad llegará justo en el instante en el que la parcialidad se convierta en totalidad. Suele ser un momento de asombro y emoción colectiva, cuando la gente exterioriza su sorpresa ante un fenómeno del que tanto le habían hablado, pero que resulta muy diferente cuando se experimenta en primera persona.

 

Solo durante ese breve intervalo en el que el Sol quede completamente oculto será posible retirar las gafas de eclipse. En cuanto vuelva a asomar el primer rayo de luz solar habrá que ponérselas de nuevo. Sobre la cuestión de las gafas, que todavía sigue generando mucha preocupación, se recomienda además que las observaciones durante la fase parcial sean breves, incluso utilizando protección homologada.

Previsión del tiempo

Con el Sol, la Luna y la Tierra tomando posiciones, lo único que falta por dilucidar es qué papel jugará la atmósfera en esta jornada histórica. Las últimas actualizaciones de los modelos mantienen buena parte del escenario previsto durante los últimos días, aunque introducen algunas novedades favorables. El riesgo de tormentas ha perdido protagonismo y también aparecen motivos para un cierto optimismo en uno de los lugares donde más preocupa la nubosidad: la costa de A Coruña.

Lo que está claro es que será una jornada anticiclónica y muy calurosa. El anticiclón de las Azores volverá a canalizar aire cálido procedente del norte de África. En las cuencas del Miño de Pontevedra y Ourense podrían superarse fácilmente los 36 grados y las máximas podrían acercarse a los 38 en algunos puntos del interior.

En Pontevedra y buena parte de Ourense el cielo debería permanecer despejado durante la tarde. En A Mariña, la circulación del nordés podría favorecer la aparición de las habituales nubes de estancamiento. Se trata precisamente de una de las zonas más sensibles porque allí la totalidad durará más que en ningún otro lugar de Galicia. Aunque las nubes ocultasen el Sol, la oscuridad provocada por el paso de la sombra de la Luna se produciría igualmente, pero impedirían contemplar directamente algunos de los fenómenos más espectaculares asociados a la totalidad, como la corona solar.

La costa de A Coruña sigue siendo otra de las zonas que habrá que vigilar hasta última hora. Una de las claves puede estar en el océano. Las boyas situadas frente a la costa gallega están registrando en general temperaturas de entre 20 y 22 grados. Incluso en Langosteira, una de las zonas donde el agua permanece más fría, la temperatura ha aumentado aproximadamente medio grado respecto a ayer y ronda ya los 19,5.

 

El dato resulta relevante porque la temperatura superficial del mar interviene en la formación y mantenimiento de las llamadas nieblas de advección. Algunos modelos mantienen una franja de agua sensiblemente más fría pegada a la costa noroeste respecto a la situada mar adentro y, como consecuencia, simulan bastante nubosidad marítima. Sin embargo, las observaciones de las boyas sugieren que ese contraste podría no ser tan acusado como aparece representado en algunas simulaciones.

Ayer sobre las 20 horas, buena parte de la costa coruñesa permanecía despejada y la humedad baja estaba concentrada en a Costa da Morte y en A Mariña. Hoy hay una probabilidad real de que vuelva a suceder lo mismo.

Eso no significa que el riesgo de nubes haya desaparecido. Queda otro enemigo diferente: la nubosidad baja que puede formarse sobre tierra favorecida por la orografía, especialmente en Bergantiños y otras zonas elevadas del interior próximo. Este tipo de nubes puede aparecer y extenderse con bastante rapidez y resulta mucho más difícil precisar con antelación dónde estará exactamente a las 20.28 horas. Confiemos en que la meteorología sea favorable hoy que ayer y todos los gallegos pueden disfrutar de un fenómeno único de la naturaleza.