Mercedes se quedó ciega por ver un eclipse sin protección de niña: «Cambió mi vida»

G. Cuesta ALMERÍA / COLPISA

SOCIEDAD

Mercedes López Romero se quedó ciega al ver un eclipse sin protección cuando era niña
Mercedes López Romero se quedó ciega al ver un eclipse sin protección cuando era niña Carlos Barba | EFE

La exdiputada de Ciudadanos en la Junta de Andalucía relata cómo su visión se ha degradado con los años: «Veo todo muy difuminado. Bultos grandes, coches, y gente... pero no distingo». Guía para ver eclipse de forma segura | La noche más corta del siglo: llega el fenómeno astronómico de nuestras vidas

12 ago 2026 . Actualizado a las 11:11 h.

Mercedes López Romero tan solo era una niña cuando contempló un eclipse solar sin ningún tipo de protección. Eran los años 80 y la información sobre los posibles efectos negativos por contemplar sin gafas este fenómeno era escasísima, nada que ver con el aluvión de contenidos actual. Al principio, siguió su vida normal. Pero los problemas de visión aparecieron fueron a más con los años, por lo que decidió acudir al oftalmólogo. Fue a raíz de las preguntas del especialista cuando se acordó de aquel episodio de la infancia: el de ella viendo al sol directamente en Dalías, un pequeño municipio de Almería, junto a otros niños. «En aquel entonces no había tanta información sobre el asunto como hoy», cuenta la exdiputada de Ciudadanos. Los adultos observaron aquel eclipse de hace casi medio siglo con negativos fotográficos. Los niños, en cambio, jugaban por las calles sin protección alguna. «Miré para arriba y pasó lo que pasó». A lo que se refiere es a unas consecuencias en su visión que le han cambiado la vida.

Los problemas aparecieron cuando tenía trece años. No veía con claridad la pizarra del colegio. Sus padres la llevaron al oftalmólogo y descubrieron que nada tenía que ver con una clásica miopía. «Me vio cicatrices y las máculas llenas de líquidos de muchísimos años. Se echó las manos a la cabeza», recuerda. Los únicos síntomas compatibles era el efecto del eclipse sobre sus ojos.

Mercedes llevó una vida relativamente normal hasta los 17 años. A esa edad trató de sacarse el carné de conducir y se informó para operarse y solucionar su problema de visión. «Me dijeron que no tenía solución y que me tenía que afiliar a la ONCE. A partir de ahí me cambió la vida», confiesa. Fue un mazazo que le hizo caer en una depresión: «Me pilló en una edad muy tonta, en la que no quieres fallar en nada, todo tiene que ser perfecto».

Renunció a estudiar Medicina o Enfermería porque le parecía complicado ejercer con su situación. Realizó entonces rehabilitación visual en un colegio de la ONCE de Sevilla. Al principio, se negaba a usar gafas o aprender a moverse con bastón. «Cuando conocí a niños en mi situación o que habían nacido ya con discapacidad visual empecé a entender que se podía vivir y ser feliz, y decidí estudiar en la escuela de fisioterapia de la ONCE de Madrid».

«Mucho miedo»

Su visión fue a menos con el paso de los años y ahora conserva solo un 10 %. Ya no distingue caras o colores. «Veo todo muy difuminado, solo veo bultos grandes, coches, y gente, pero no distingo. A la gente la reconozco cuando voy teniendo más roce por la forma de andar, de arrastrar los pies o de mover la cabeza», cuenta. Más de en una ocasión se ha dirigido a la persona equivocada o subido a un coche que no era. Lo que más le molesta es la luz. La claridad hace que vea como en un día de intensa niebla, por eso siempre usa gafas de sol. Si el día está nublado, consigue ver algo mejor pese a que esa 'bruma' siga presente. «Las uso para trabajar, para el ordenador, para todo», detalla al diario del Grupo Vocento.

«Sigo andando con independencia, sin bastón ni nada. Todavía me defiendo bien, pero es verdad que ha sido muy lento todo y me ha dado tiempo a ir adaptándome al sonido de los coches, a las calles... si me hubiera pasado de golpe no se cómo sería», explica. Ese complemento, las gafas de sol, le costó sufrir más de un comentario desagradable durante su etapa como política. Cuando fue diputada de Ciudadanos en el Parlamento de Andalucía y directora general de discapacidad de la Junta, algún rival político le acusó de llevarlas por haber trasnochado demasiado.

Mercedes López Romero se quedó ciega al ver un eclipse sin protección cuando era niña
Mercedes López Romero se quedó ciega al ver un eclipse sin protección cuando era niña Carlos Barba | EFE

A fenómenos como el eclipse ahora les tiene «mucho miedo». «Me quedé muy traumatizada. Me da miedo porque se está tomando como un espectáculo para los niños, como una fiesta infantil, con manualidades como pintar o hacer gafas, etc. Los padres tienen que tener mucha concienciación del riesgo. La intensidad del sol es brutal, jamás me podría imaginar que me iba a quedar así», pide.

Madre de dos niñas, una de cinco años y otra de tan solo 21 meses, tiene claro que no saldrán a la hora del eclipse. «Ella sabe que me tiene que ayudar a cruzar los semáforos porque no veo el verde y que eso me lo hizo el sol. Está muy concienciada y no va a salir a verlo. Y a la pequeña también se lo voy a inculcar».