El plan del litoral abre 800 hectáreas al ladrillo en el área de los 500 metros
GALICIA
La Xunta aprobará hoy provisionalmente una ordenación que aún precisa un informe de Costas
30 dic 2010 . Actualizado a las 03:03 h.El fatigoso recorrido burocrático del documento que privará a Galicia de la extravagancia de ser la única comunidad del arco atlántico europeo que carece de un plan que proteja y ordene su fachada costera toca a su fin. El Gobierno de Alberto Núñez Feijoo resolverá hoy la aprobación provisional del plan del litoral, que incorporará algunas de las 4.000 alegaciones recibidas, pero que apenas variará las líneas rojas que dibujó en el documento inicial. Galicia mantendrá la prohibición de construir en 6.600 de las 7.372 hectáreas que el bipartito paralizó con la ley de los 500 metros, y confirmará la apertura al ladrillo, como mínimo, a las 770 restantes. El levantamiento de la suspensión de la actividad urbanística, una medida cautelar del anterior Gobierno a la que el actual añadió dos prórrogas, no implicará una novedad en 514 hectáreas distribuidas en 259 suelos a menos de 500 metros del mar. La Xunta ya desbloqueó esa superficie en julio pasado, con la aprobación inicial del plan y la decisión de aplicarlo de inmediato en los suelos urbanizables considerados compatibles con la nueva ordenación. Pero esa retirada de la prohibición de construir puede ampliarse en otras 255 hectáreas en el área de los 500 metros, que corresponden a suelos urbanizables y urbanos no consolidados que el documento tipifica como de grado 2 y que considera adaptables a la nueva planificación. En cualquier caso, los desarrollos urbanísticos dentro de esas 770 hectáreas quedarán sujetos a la tutela de la Xunta, y deberán adecuarse a las normas que dicta el plan del litoral sobre la contención en la ocupación del suelo o la adaptación de la edificación al relieve del terreno. Además de mantener el 90% de la superficie protegida por la norma de los 500 metros, el Gobierno de Feijoo resalta su apuesta por ampliar el blindaje en 2.800 hectáreas más allá de la franja costera más expuesta a la presión urbanística. En ese área, el plan cataloga 161 hectáreas de grado 2, por lo que la prohibición total de nuevos desarrollos fuera de los 500 metros rondaría las 2.650 hectáreas. Toponimia y cartografía Aunque la Dirección Xeral de Sostibilidade e Paisaxe trabajó contra reloj para cumplir el compromiso de Feijoo de que el plan del litoral recibiese luz verde antes de que acabase el año, el documento todavía deberá esperar algunos meses para estar plenamente vigente. La Xunta tendrá que solicitar ahora un informe preceptivo de Costas, como paso previo a la entrada en vigor del plan, tras su aprobación definitiva y publicación en el Diario Oficial de Galicia (DOG). Lo que no necesita el Ejecutivo es el visto bueno del Parlamento, al contrario de lo que sucede con las directrices del territorio. Pero si Feijoo decidiese buscar el consenso para reforzar su aplicación, su análisis tendría lugar en febrero, cuando se reanude el período de sesiones. De momento, tanto el PSOE como el Bloque recelan del interés de Feijoo en fraguar un pacto por el territorio que, en vísperas de las elecciones municipales, se presenta difícil. La aprobación del plan del litoral incorporará alegaciones en aspectos puntuales que ayuden a clarificar la normativa y a corregir toponimia y cartografía. La Consellería de Medio Ambiente detectó, entre las 3.965 alegaciones recibidas, 2.745 repetidas. El 56% llegaron procedentes de dos de los 82 concellos en los que la ordenación litoral tendrá incidencia: Camariñas y Ribeira. Durante la exposición pública, el departamento de Agustín Hernández tuvo que aplacar el temor de algunos propietarios al derribo de sus casas.