Banda de atracadores descabezada

Dolores Cela Castro
Dolores Cela LUGO/LA VOZ.

GALICIA

Un tercer detenido por robos en Lugo y Pontevedra quedó en libertad, y del cuarto, que escapó tras un accidente de tráfico, se distribuyeron fotos

30 dic 2010 . Actualizado a las 03:19 h.

Dos de los tres presuntos atracadores de bancos detenidos en Vila de Cruces, Pontevedra, cuando se disponían a perpetrar un nuevo robo el martes pasado ingresaron en prisión por orden de la jueza auxiliar del Juzgado de Instrucción número 1 de Lugo. Se trata de M.?J.?G.?M., una mujer de 46 años, y J.?A.?T.?M., un varón de 55. El tercero de los arrestados, hijo del segundo, quedó en libertad después de prestar declaración. Todos ellos son vecinos de A Coruña. Hay otro varón identificado, que se encuentra huido y del que la Guardia Civil difundió ayer dos fotografías, una con bigote y otra sin él, por si alguna persona puede facilitar pistas sobre su paradero. El amplio dispositivo montado para tratar de localizarlo sigue en activo, pero sin resultados. Huyó después de que el coche en el que trataba de fugarse con uno de los detenidos chocara contra un árbol a escasos kilómetros de Vila de Cruces. Escapó campo a través y, pese a que lo buscaron guardias civiles, grupos de reserva y seguridad, policía judicial, de seguridad ciudadana y tráfico, no consiguieron dar con él. Miembros del instituto armado intervinieron a los miembros de la banda, en la operación que bautizaron como Matacán, una escopeta de cañones recortados, un arma blanca, numerosas herramientas para realizar butrones, vestimenta de color negro, además de teléfonos móviles, medios de transmisión radiofónica para comunicarse entre sí y una bolsa con cocaína. Los atracos que imputan a esta banda son los cometidos en sucursales de Caixa Galicia de Friol y de Guntín en el transcurso de este año y el frustrado de Vila de Cruces. En todos ellos la forma de operar fue similar. En el de la comarca de Deza realizaron un butrón en la cocina de la casa colindante, cuya propietaria estaba ausente y entraron en el banco por los servicios. La operación no está cerrada, por lo que no se descarta su implicación en otros sucesos. A los arrestados les imputan un largo rosario de delitos: detención ilegal -en Friol y en Guntín retuvieron a empleados de las oficinas, a los que estaban esperando dentro-, allanamiento de morada, atentado a agente de la autoridad, tenencia ilícita de armas, robo con violencia e intimidación y un delito contra la salud pública.