El terror de Canduas queda libre

Juan Ventura Lado Alvela
Juan Ventura Lado CARBALLO/LA VOZ.

GALICIA

El vecino de Cabana acusado de apalear a un discapacitado y atemorizar a toda la aldea durante décadas sale en libertad con cargos, acusado de un delito de lesiones

09 sep 2010 . Actualizado a las 12:00 h.

Minutos después de las dos de la tarde de ayer, Julio Lema tomó el camino de vuelta desde los juzgados de Carballo hasta su domicilio en Canduas (Cabana de Bergantiños), donde le esperaban el centenar largo de vecinos a los que, según dicen, lleva amenazando, vejando y agrediendo desde hace más de 20 años. Acababa de prestar declaración por la brutal paliza que supuestamente le propinó a un discapacitado el lunes por la noche y por la que quedó en libertad con cargos. Su presunta víctima, José Manuel Lema Vázquez, también está denunciada y ahora deberán responder ambos por lo ocurrido frente al bar de la localidad.

La noticia de su liberación no ha sentado nada bien en la aldea, donde buena parte de los vecinos responden con pavor nada más oír su nombre. Todos tienen algo que reprocharle por su actitud durante dos décadas largas, en las que los insultos y los desprecios se han convertido en su principal forma de comunicación con el resto de residentes del lugar. Nada que ver con la imagen de hombre cabal y gran conversador que, según dicen, exhibe en los momentos de lucidez.

En el catálogo de vejaciones que le atribuyen aparecen desde intentos de violación, hasta agresiones a su propia madre, que antes de abandonar el domicilio que compartían se dedicó durante años a tratar de minimizar lo ocurrido y evitar las denuncias de los vecinos.

«Ese é o gran problema, que aquí todo o mundo fala pero á hora da verdade ninguén dá a cara. Se fose certo que levan tanto tempo denunciando como din xa se terían tomado medidas», comentó un agente de las fuerzas de seguridad, convencido de que «ata que mate a alguén ou acaben con el non se vai amañar e despois dirase que xa se vía vir e que boas persoas eran todos».

En cambio, los vecinos insisten en que la convivencia se hace insoportable porque «ten que dicir de todo o mundo. Se non pode contigo métese cos rapaces», comenta Ricardo Carracedo, quien recuerda el acoso al que mantiene sometido a alguna familia: «Hai unha rapaza daquí a que lle morreu o marido no mar. Traballaba nas bacas de carga e deulle un infarto, coma a tantos outros. Pois el anda dicindo que foi dunha sobredose de droga».

«Isto vai acabar mal»

Ángel Ferreiro, que tuvo una pelea con Lema el jueves pasado, también es de los que opina que «isto vai acabar mal, porque aguantas un día, outro tamén, pero chega un momento no que reventas e alguén vaille dar, que no fondo é o que quere».

El propietario del establecimiento frente al que se producen muchos de estos ataques, Julio Romero, califica la situación como «insoportable» y relata el calvario que le toca vivir a él personalmente: «Nós temos unha filla solteira na casa e non fai máis que meterse con ela dicíndolle cousas coma 'ti agora xa non atopas home nin falta que che fai porque durmes con teu pai'. Despois métenos papeles por debaixo da porta, normalmente con cartas que veñen do Concello para que se vexa o escudo, con toda clase de ameazas».

Eduardo Suárez, que también ha tenido algún encontronazo con Lema, cita multitud de casos en los que el acusado trató de abusar de alguna mujer e incide en una cuestión que últimamente preocupa al vecindario: «Aquí nunha casa dixo que ían ir morrendo os homes, antes uns e despois os outros. En pouco tempo xa van dous alá».

Al margen de supersticiones, el conflicto está lejos de resolverse por lo que los afectados mantienen la misma petición que llevan haciendo desde hace años: «O único que queremos é que o metan nun centro para que o curen do alcohol e que no lo quiten de aquí dunha vez».