«Hai máis accidentes con cans que con lobos, non se pode dramatizar»

Héctor J. Porto REDACCIÓN/LA VOZ.

GALICIA

A pesar de los últimos ataques a ganado registrados en Galicia, existe coincidencia en que el daño causado por este depredador «entra dentro dos niveis do razoable»

22 jun 2010 . Actualizado a las 04:02 h.

El daño causado por ataques de lobos en Galicia «entra dentro dos niveis do razoable», asegura Jacobo Feijoo, secretario de desarrollo rural del sindicato Unións Agrarias (UU.?AA.), consciente de que «o umbral cero é unha aspiración imposible». Todos parecen coincidir en la importancia de mantener la población de esta especie, y que -a pesar de los últimos sucesos- el perjuicio que ocasiona es asumible. «Hai máis accidentes con cans que con lobos, non se pode dramatizar», corrobora Pepe Salvadores, de la agrupación ecologista Adega, en alusión a un asunto -el de los perros peligrosos- también de actualidad.

El problema que surge es que las pérdidas recaen siempre sobre el mismo colectivo: el ganadero. Por eso UU.?AA. habla de «indefensión», como estima que sucede en los ataques registrados recientemente en la comarca lucense de Chantada. «O peor é cando pasa con reiteración, na mesma zona, e á mesma xente: nas áreas máis lobeiras e gandeiras; iso provoca desánimo», apunta Feijoo, que sostiene que para estos casos la Administración debería tener cierta flexibilidad para autorizar batidas puntuales como ocurre con el jabalí. El sindicato aprecia el lobo, pero cree que «debe manterse no seu sitio», en sus cifras, y para ello, subraya, la caza regulada es la herramienta adecuada.

Se calcula que en Galicia hay alrededor de 68 manadas de lobos, es decir, entre 420 y 625 ejemplares. Sin embargo, los estudios más serios datan del año 2003, y los ecologistas reclaman una actualización, un seguimiento riguroso que «permita saber cal é a realidade». Porque, reseña Salvadores, aunque no caben alarmismos, siguen pesando ciertas amenazas sobre la especie (y sobre su alimento y su hábitat): la presión de la caza sobre el corzo, las infraestructuras, la eliminación de vertederos, el descenso de la presencia de ganado en el monte...

Los paganos

Las compensaciones económicas por res muerta que establece la Xunta tratan de aliviar el impacto. «Medio Rural quiere que los ganaderos no se sientan los paganos de la protección del lobo. Deben costearla todos los gallegos a través de sus impuestos», explica Emilio Rosa, subdirector xeral de Recursos Cinexéticos e Piscícolas. «O lobo témolo que pagar entre todos», refrenda Salvadores, quien además de pedir más agilidad en los trámites para el abono de estas ayudas, defiende que la compensación al ganadero debe ir más allá, por ejemplo, favoreciendo subvenciones para actividades agrarias o aportando una parte del coste de las medidas preventivas: instalaciones para recoger el ganado, cierres, pastores eléctricos, mastines...