«No existe el crimen perfecto»

GALICIA

El trabajo de sus hombres es como el de «CSI». De la escena del crimen al laboratorio. Se analiza todo. No hay improvisación

21 abr 2010 . Actualizado a las 02:06 h.

Sus hombres trabajan en la escena del crimen. Lo observan todo, lo analizan todo. «La inspección ocular es lo más importante para resolver un crimen», afirma Miguel Ángel Santano, comisario general de Policía Científica del Cuerpo Nacional de Policía. Santano transmitió ayer sus experiencias en A Coruña durante las jornadas de actualización denominadas La Ciencia al Servicio de la Investigación Criminal».

-¿Qué hace la Policía Científica?

-Cuando se ha cometido un hecho delictivo, nuestra labor es hacer una inspección ocular del escenario y recoger el mayor número de muestras, vestigios, huellas... Todo se traslada luego al laboratorio para trabajar tranquilamente. A veces, dependiendo de la importancia del delito o de su repercusión en los medios, se pretende que corramos más de lo que se puede, pero la ciencia tiene un tiempo.

-Al hablar de policía científica se piensa en grandes medios, pero usted destaca la importancia de la inspección ocular, del primer momento.

-Y tenemos los medios, las instalaciones más avanzadas de Europa, 22.500 metros cuadrados dedicados a laboratorios. Pero de nada sirven si lo inicial no se hace bien.

-¿Qué es lo inicial?

-Un buen investigador tiene que reconocer la escena del delito. Se hacen fotografías y vídeos. Y en los grandes delitos tenemos una cámara que graba los 360 grados de la habitación, y un medidor láser. Después vemos el lugar representado gráficamente en tres dimensiones, pero con medidas reales.

-Es un trabajo delicado.

-Un investigador no puede entrar a lo loco en un sitio. Debe tener un recorrido predeterminado. Primero ve la habitación, refleja gráficamente cómo está todo. En nuestra investigación no cabe la improvisación.

-Eso tiene mucho que ver con lo que vemos en la televisión.

-Mucho que ver. Sé que hay detractores de esas series, pero yo las defiendo. Han popularizado lo que es la policía científica, y eso es importante porque las víctimas aprenden a no destruir pruebas. Es verdad que casi todo lo que se ve en CSI lo hacemos, pero naturalmente con la salvedad de que es una película.

-¿Existe la prueba perfecta?

-Sí, y más con los avances tecnológicos que tenemos.

-¿Y el crimen perfecto?

-No creo que exista. Para empezar, creo que la perfección no existe en nada. Puede coincidir la suerte de que el autor no haya dejado ningún vestigio, o la mala suerte de que el investigador no haya sabido encontrarlo, pero el crimen perfecto no existe.

-Pero hay casos sin resolver.

-Sí, pero siempre parto de la base de que los que hay se deben a una mala inspección ocular. Como no se haga bien puede escaparse algo que más tarde es imposible de descubrir.

-¿Cuál es su espina clavada?

-Hombre, como comisario general de la Policía Científica, el hecho de que no haya aparecido el cadáver de la niña de Sevilla, Marta del Castillo, pese a que se ha visto el importante trabajo de la Policía Científica, con las pruebas de ADN para imputar a los presuntos autores del crimen. Pero es una frustración que no aparezca el cuerpo y que esos padres puedan descansar.

-Usted era jefe de la Brigada Provincial de Madrid el 11-M. ¿Qué significó aquello?

-Fue el reto más importante que se abordó desde el punto de vista de la policía científica. Trabajamos con 26.000 evidencias, que había que analizar una por una. Fue un trabajo de dos años. Y la gran satisfacción, dentro de esa catástrofe, es que se llegan a aportar un gran número de pruebas al tribunal.

-¿La policía le está ganando la partida a los malos?

-Sí, porque cada día conseguimos identificar a muchos de los malos. Lo demuestra el hecho de que cada año aumentan los casos esclarecidos. Estamos ganando claramente la batalla a los malos.