José Antonio Prieto, delegado sindical del CSI-F en el centro penitenciario coruñés de Teixeiro, explica que la situación de esta prisión es una «caja de bombas, ya que cualquier día hay una desgracia en Teixeiro». Prieto denuncia que hay un funcionario por cada 140 internos que califica de «peligrosos y conflictivos». Asegura que cuando un recluso causa problemas en otra prisión del sur de España, lo envían a Teixeiro. Con esta situación, «el caldo de cultivo es fácil de imaginar», asegura Prieto. Asimismo, también explica que la secretaria general de Instituciones Penitenciarias «se olvidó de cumplir el 60% del acuerdo» firmado en el 2005, como «la adecuación del número de funcionarios e internos, la jubilación anticipada o el pago del turno de noche».