Blanco tomará una decisión en los próximos días sobre la conexión con Ponferrada
03 mar 2010 . Actualizado a las 02:00 h.El ministro de Fomento, José Blanco, decidirá en breve el destino de lo que el Plan Galicia consideraba la segunda entrada de alta velocidad a Galicia: el eje León-Ponferrada-Monforte. Sin embargo, los informes técnicos recabados hasta ahora por el ministerio son ya bastante concluyentes y descartarían un nuevo trazado de altas prestaciones como el que plantea el Plan Estratégico de Infraestructuras y Transporte (PEIT), ahora en revisión. Por tanto, la línea dibujada en su momento por el equipo de Cascos dejaría de ser prioritaria -«Nunca lo fue», matizan en Fomento-, tal y como ya se ha decidido con el AVE del Cantábrico, que también se caerá de las previsiones para el 2020 que fijará el nuevo PEIT. La nueva planificación, no podría ser de otra forma, reflejará la política de reducción de déficit que habrá que afrontar en los próximos años. Aunque el ministro ha garantizado que el proyecto del acceso central de alta velocidad a Galicia no sufrirá la política de recortes, sí que habrá una estrategia clara de priorizar las conexiones troncales para garantizar el acceso de todas las comunidades al AVE. En este contexto, a Cantabria se le ha dado a elegir entre la conexión por Palencia y Reinosa o la de Bilbao-Santander. El Gobierno cántabro ha optado por la primera, por lo que el único tramo del AVE transcantábrico que estaba previsto construir ha recibido el tiro de gracia. En Galicia, esta política de concentrarse en lo prioritario y relegar sine die lo secundario, además del transcantábrico, ya se ha cobrado la línea A Coruña-Lugo y, previsiblemente, el eje Ponferrada-Monforte. En este último caso, los informes que maneja el ministerio refieren una demanda de utilización de esta conexión ferroviario que no justificaría un nuevo trazado. Por tanto, la propuesta de los técnicos consiste en reformar la traza existente para mejorarla -aumentando su límite de velocidad, actualmente en 120 kilómetros por hora- y aprovechar que es una línea electrificada para potenciar su papel en el nuevo mapa ferroviario de mercancías. Se trataría por tanto de mejorar su competitividad «con una inversión moderada, adecuada a los tiempos que corren», dicen en Fomento.